miércoles, 8 de febrero de 2012

PEDROIV (Tercera parte)


  El rebrote Unionista

Esta sublevación aparece en el año 1347 cuando el Rey Pedro IV por temor a morir sin descendencia masculina, designa a su hija Constanza como heredera.
El hermano del Rey Jaime se considera lesionado en sus derechos dinásticos. Se traslada a Zaragoza y congrega a un grupo de nobles, que consideran un contra-fuero la decisión real.
Pedro IV convoca Cortes en Zaragoza, con el fin de evitar lo ocurrido en anteriores ocasiones por los Unionistas.
En estas Cortes el Rey cede en público a su pretensión de que sea su hija Constanza su heredera, cediendo de esta manera a las pretensiones de los sublevados.
Asimismo Pedro IV, que previamente había realizado una declaración secreta en la que dejaba sin efecto cualquier cosa que les otorgase bajo presión, confirma los Privilegios de la Unión de 1287.
A este levantamiento encabezado por la nobleza se incorporaron las oligarquías ciudadanas del reino.
Huesca, Teruel, Calatayud y Daroca y personalidades unionistas como Lope de Luna, Blasco de Alagón, Tomás Cornel, Jiménez de Urrea etc. permanecieron fieles al Rey.
La sublevación se iba extendiendo por todo el Reino, extendiéndose a mediados de 1348 a Valencia.
Ante el cariz que tomaba la situación  y el inicio de la peste el Rey decidió aplicar la fuerza.
Sitúo al frente de las tropas a Pedro de Luna en Teruel. El encuentro entre los ejércitos Unionista, mandados por el hermanastro del Rey D. Fernando,  y el  Real tuvo lugar en Epila el día 21 de Julio.
El triunfo del ejército real fue absoluto. La represión fue muy dura trece unionistas ejecutados y los bienes de los nobles muertos en combate confiscados y La Unión deshecha.
El último acto del levantamiento de La Unión fue el 14 de octubre de 1348, en sesión de Cortes el Rey destruyo todos los ejemplares de los Privilegios de la Unión y todos los documentos de los unionistas.

Pedro IV escribió a su tío Pedro

 Querido tío: Os hago saber  que hoy, hacia hora de nonas, en Corte General de Aragón, nos fueron entregados los Privilegios, el libro de La Unión y el sello, y nos, con nuestras manos, de seis en seis hojas cortamos todo el libro, y con cuatro golpes de maza rompimos el sello y las bulas de los Privilegios y rasgamos los Privilegios.
Todas las escrituras de La Unión, delante de la Corte, fueron arrojadas a un gran fuego que habíamos hecho preparar en el refectorio de los Predicadores, donde se celebraban las Cortes…..
Febrero 2012

jueves, 2 de febrero de 2012

PEDRO IV de ARAGÓN (Segunda parte)

El largo reinado de Pedro IV de Aragón, marca la transición entre un mundo plenamente medieval y el inicio de época moderna.
Se trata de una etapa plagada de guerras y conflictos de tipo económico y de hegemonía comercial en las áreas en conflicto.
Existen guerras en el Mediterráneo entre Genova y Venecia, Francia e Inglaterra pelean en el Atlántico, Aragón con Castilla en la Península Ibérica, en Oriente se produce la caída del Imperio Romano de Oriente
La gran protagonista de este periodo es La Peste Negra, que asola el occidente
Pedro IV de Aragón se convierte en la armonía del Reino, presentando una tendencia pacificadora, en la primera etapa de su reinado queda en un segundo plano la política mediterránea del condado de Barcelona, centrándose más en Aragón y su tradición continentalista.
Aragón se convierte en el centro de la actividad del reinado en detrimento de Barcelona, ya que es de Aragón,  el menos castigado por la Peste de donde recibe apoyo económico
En el Reinado de Pedro IV hemos de resaltar dos hechos fundamentales
1.    El rebrote unionista en Aragón
2     Politica Internacional




La Peste Negra

domingo, 8 de enero de 2012

PEDRO IV DE ARAGÓN

PEDRO IV DE ARAGÓN (Primera parte)
Hijo de Alfonso IV “El Benigno”, nació en Balaguer el 5 de Octubre de 1319, falleció en Barcelona en el año 1387.
Su coronación como Rey se produjo en el año 1336. Además de Rey  de Aragón ostentó los siguientes títulos:
Rey de Aragón, Valencia y Conde de Barcelona (1336-1387); rey de Mallorca (1344-1387), duque de Atenas (1380-1387) y Neopatria (1377-1387) y conde de Ampurias (1386-1387),
Pedro IV de Aragón fue conocido como el Ceremonioso, este sobrenombre de el Ceremonioso le fue dado por su afición a la etiqueta de palacio: hizo un ordenamiento general titulado "ORDENACIONS FETES PER LE MOLT ALT SENYOR EN PERE TERZ (como III conde de Barcelona y como rey de Aragón) REY DARAGÓ SOBRE LO REGIMENT DE TOTS LOS OFICIALS DE LA SUA CORT."
En este reglamento, dividido en cuatro partes, prescribía los deberes de todos los oficios, desde el mayordomo general hasta el aguador que surtía la cocina, así en sus servicios ordinarios, como en todas las fiestas y ceremonias
También se le denomino como Pedro IV el Punyalet (“el del puñalito”), debido a un puñal, de pequeñas dimensiones que solía portar.
Fue un monarca enérgico y duro que reorganizó la corte, la administración y el ejército, dirigiendo sus actividades a incrementar el poder real en el interior de su reino y a aumentar sus dominios en el mar Mediterráneo, cosa que logró con la expedición de los almogávares, al conquistar éstos los ducados de Atenas y Neopatria.
Tachado de hombre cruel, conspirador y astuto, destacó no obstante por su habilidad diplomática, por la organización de la Casa Real y de la administración, así como por su preocupación cultural: él mismo inspiró y alentó la composición del conjunto de Ordinaciones del palacio y capilla de los reyes de Aragón, además de las de la Real Casa y de la armada, junto con otros ejemplos significativos de su espíritu, como el famoso elogio de la Acrópolis de Atenas.
Como muestra de su interés por la cultura clásica, mandó que en la Acrópolis de Atenas quedara una guardia permanente de once ballesteros, haciendo constar que el monumento era la más hermosa joya que exista en el mundo, tal que ni siquiera todos los reyes cristianos juntos podrían hacer algo semejante.
El interés por el pasado y la preocupación por legar a la posteridad las hazañas de su tiempo le movieron a patrocinar la compilación de la conocida Crónica de San Juan de la Peña, de la que se conservan manuscritos en versión latina, catalana y aragonesa y la crónica de su reinado o Crónica de Pedro IV, que constituyen dos ejemplos importantes de la historiografía española.
Por otra parte, a Pedro IV de Aragón se debe la fundación de la Universidad de Huesca en 1354, si bien dicho centro de estudio y cultura no recibiría la confirmación pontificia y la reglamentación académica correspondiente hasta el siglo XV.
Vida familiar y matrimonios
Contrajo matrimonio en cuatro ocasiones:
  • Primera, en 1338, con Doña María de Navarra, que murio en 1347, y en quien tuvo a Don Pedro, que vivió pocas horas; Doña Constanza, que contrajo matrimonio con Don Fadrique de Sicilia; Doña Juana, que fué mujer de Don Juan, Conde de Ampurias, y Doña María, que murió siendo niña.
  • Segunda, en 1347, con Doña Leonor de Portugal, que murió sin sucesión en 1348.
  • Tercera, en 1349, con Doña Eleonor de Sicilia, en la cual tuvo a Don Juan y a Don Martín, que reinaron sucesivamente; a Don Alfonso, que murió muy niño, y a Doña Leonor, que casó con Don Juan I de Castilla. Doña Leonor de Sicilia murió en 1375.
  • Cuarta, en 1380, con Doña Sibilia de Forcia, viuda de Don Artal de Foces, e hija de un caballero particular del Ampurdan, llamado Bernardo. Tuvo de esta unión a Don Alfonso, conde de Morella; otro cuyo nombre se ignora, y a Doña Isabel, que caso en Valencia con Don Jaime, hijo primogénito de Don Pedro, conde de Urgell, y de Doña Margarita, hija de los marqueses de Montferrat. La reina Doña Sibilia de Forcia falleció en el convento de religiosas de San Francisco de Barcelona el día 24 de noviembre de 1406.

UTEBO 8 de enero 2012

domingo, 18 de diciembre de 2011

Alfonso IV: Política Interna

Política Interna
Aunque su reinado fue breve y prácticamente de transición, pues transcurrió entre 1327 y 1336, desde el punto de vista interno, la mayor parte de sus energías se van a consumir en la lucha contra la nobleza.
El problema interno más sobresaliente será el descontento, una vez más, de la nobleza tanto aragonesa como valenciana.
La presión de la aragonesa había remitido algo respecto a los reinados anteriores, si bien su ideario y reivindicaciones tales como: ampliación de su poder, oposición a la fuerza de la nobleza de los condados y extensión de su autoridad en el reino de Valencia seguían latentes, aunque acomodados a las nuevas circunstancias.
Es, sin embargo, la nobleza valenciana la que daría ahora muestras de una mayor actividad, al protestar por la política real consistente en la concesión de varias villas y castillos a los hijos de Leonor de Castilla, segunda esposa del rey, hijos que tenían cerrado el camino al trono por Pedro, luego Pedro IV, fruto del primer matrimonio del rey con Teresa de Entenza. Al revocar Alfonso IV tales donaciones (1332), se ensanchó la sima abierta entre los partidarios de la reina y los del infante Pedro.
La nobleza aragonesa se pondrá de parte de este último, quien, poco después de alcanzar la corona, se decantará hacia los  condados (catalanes), cuyo peso específico dentro de la Corona de Aragón era más importante.
Es entonces cuando los nobles aragoneses resucitarán la Unión Aragonesa y, en consecuencia, la guerra civil.

domingo, 4 de diciembre de 2011

ALFONSO IV REY de ARAGÓN

Alfonso IV de Aragón, el Benigno, Rey de Aragón, de Valencia, de Cerdeña,
rey titular de Córcega y conde de Barcelona (1327–1336).
Parece que nació en Nápoles en el año 1299, falleciendo en Barcelona en el año  de 1336
Segundo hijo de Jaime II de Aragón y de su segunda esposa, Blanca de Anjou, se convirtió en rey tras la renuncia al trono de su hermano Jaime, que tomó los hábitos en 1319.
Se casó dos veces: en 1314, con Teresa de Entenza y en 1329 con Leonor de Castilla y de Portugal.
Durante el reinado de su padre, siendo el infante Alfonso procurador de la Corona, lideró la expedición aragonesa que tomó la isla de Cerdeña (1323–1324) que había sido adjudicada al rey de Aragón por el Papa en el tratado de Anagni (1295). Por la conquista de Cerdeña entró en conflicto con Pisa y Génova ya que ambas ciudades italianas tenían posesiones e intereses comerciales en ella.
Para la conquista contó con 80 naves grandes y muchas más de menor tamaño, 1.000 caballeros, 4.000 infantes, 2.000 ballesteros y 3.000 auxiliares. Ante la resistencia pisana no pudo tomar Cagliari antes de un año.
Al regreso de su conquista de Cerdeña puso la primera piedra del templo de Santa María del Mar en Barcelona.
Política Internacional
En el terreno internacional, los aspectos más relevantes de su gobierno fueron:
  • Alfonso IV va a iniciar una política de reunificación de los dominios dispersos en el Mediterráneo, obra que proseguirá su hijo Pedro IV
La Influencia en Sicilia arrancaba de fines del siglo anterior; Mallorca estaba regida por descendientes de la casa real aragonesa; Atenas y Neopatria, en Grecia, se hallaban en manos de aventureros agoneses; Córcega y Cerdeña habían sido adjudicadas a Aragón por el Tratado de Anagni (1295).
Alfonso IV comenzó tratando de incorporar efectivamente a estas dos últimas islas, lo que no fue fácil, dada la ayuda que corsos y sardos recibieron de Pisa y Génova, fundamentalmente la segunda, principal rival comercial de la Corona de Aragón en el Mediterráneo.
El dominio efectivo de Cerdeña y Córcega está plagado de sublevaciones, como la de Sácer (1329). El monarca promovió la repoblación de Cerdeña con catalanes, valencianos y aragoneses (1329-1330), siendo ayudado fundamentalmente por la nobleza, que tenía intereses económicos en las islas. La medida fue acompañada por una reorganización administrativa.
  • La alianza con los musulmanes del Norte de África
En apoyo del comercio mediterráneo, firmó sendos tratados de alianza con los reyes musulmanes de Bugia y Túnez (1329).
  • Por último, la lucha defensiva contra el reino de Granada vino impuesta por el ataque (1331) que los granadinos efectuaron por el reino de Valencia, tomando Orihuela y Elche. La reacción de Alfonso IV fue fructífera, desembocando en el tratado de paz que se firmó en 1335.

Utebo 4 de Diciembre de 2011

sábado, 12 de noviembre de 2011

La sucesión de Jaime II "El justo"

Jaime II se caracterizó por su amplia política, tanto interior como exterior, también en el tema sucesorio busco acuerdos políticos.
Se casó cuatro veces: con Isabel de Castilla, Blanca de Anjou, María de Chipre y Elisenda de Moncada.
Elaboró una política de enlaces matrimoniales con la familia real castellana, pero no dio los resultados esperados.
La hija de Sancho IV formaba parte del trato y, pese a sus ocho años de edad, fue enviada a Aragón para ser casada con Jaime II, pero tres años más tarde fue devuelta a Castilla, pues el papa Bonifacio VIII no concedió la dispensa matrimonial.
Sólo tuvo descendencia con su segunda esposa, Blanca de Anjou, naciendo diez hijos de dicho matrimonio.
De una forma esquemática los sucesores de Jaime II de Aragón fueron los siguientes:
Jaime de Aragón y Anjou (1296-1334), que renunció a sus derechos reales al casarse con Leonor de Castilla y Portugal.
Alfonso IV de Aragón (1299-1336), rey de Aragón, rey de Valencia y conde de Barcelona.
María de Aragón y Anjou (1299-1347), casada con Pedro de Castilla y de Molina y, después de enviudar, monja en el Monasterio de Santa María de Sigena.
Constanza de Aragón y Anjou (1300-1327), casada con Don Juan Manuel.
Blanca de Aragón y Anjou (c. 1301-1348), monja y priora en el Monasterio de Santa María de Sigena.
Isabel de Aragón y Anjou (1302-1330), que casó en 1315 con Federico I de Austria.
Juan de Aragón (1304-1334), arzobispo de Toledo, de Tarragona y patriarca de Alejandría.
Pedro IV de Ribagorza (1305-1381), conde de Ribagorza, de Ampurias y de Prades.
Ramón Berenguer I de Ampurias (1308-1364), conde de Prades y señor de la Villa de Elche.
Violante de Aragón y Anjou (1310-1353), casada con Felipe, déspota de Rumania e hijo de Felipe I de Tarento, y posteriormente con Lope Ferrench de Luna, primer conde de Luna.
Su sucesor en el Reino de Aragón fue:
Alfonso IV de Aragón (1299-1336), que ostentó los títulos de rey de Aragón, rey de Valencia y conde de Barcelona.

Utebo 11 de noviembre 2011


jueves, 13 de octubre de 2011

JAIME II Y EL MEDITERRANEO


Jaime I puso las bases para una expansión hacia el Mediterráneo con la conquista de los reinos de Mallorca y Valencia.
Tras su muerte, los territorios de la Corona son divididos entre sus dos hijos Pedro III en Aragón, Barcelona y Valencia y el rey Jaime en Mallorca y las posesiones ultra-pirenaicas del Rosellón, Cerdaña y Montpellier.
Pedro III se enfrentará con su hermano hasta que consiga su vasallaje, pero los enfrentamientos más importantes son por la isla de Sicilia.
Tal y como narrábamos anteriormente se produjeron diversos hechos , excomunión del Rey de Aragón, el Papa otorga el reino a Carlos de Anjou, etc., todos los hechos acaecidos hicieron que la diplomacia aragonesa trabajó con intensidad en el frente castellano y en el italiano.
Centrándonos en el Mediterráneo, los diplomáticos llegaron a la firma del Tratado de Anagni (1295) con el papa Bonifacio VIII y Carlos de Anjou, rey de Nápoles. Éste renunciaba a sus pretendidos derechos a la Corona de Aragón, mientras Jaime II lo hacía respecto de Sicilia, mientras recibía la enfeudación de Córcega y Cerdeña y se pactaba el matrimonio con Blanca de Anjou, hija de Carlos II.
Parecía que todo estaba solucionado pero, los sicilianos no aceptaron la decisión de Anagni y se apiñaron en torno a Fadrique, hermano de Jaime II, quien, muy a pesar suyo, tuvo que combatirle.
La resistencia de Fadrique fue tenaz, y obligó al papa y a los Anjou a renunciar momentáneamente a sus derechos sobre Sicilia, con la firma de la paz de Caltabellota (1302), si bien se estipulaba que, tras la muerte de Fadrique, Sicilia pasaría a Carlos II de Nápoles.
Por otra parte, la ayuda militar prestada a Castilla tras el pacto de Torrellas, que llevó a los ejércitos aragoneses a Ceuta, Gibraltar y Almería, obligó a Jaime II a demorar la anexión de Córcega y Cerdeña, adjudicadas al monarca aragonés en Anagni (1295).
La expedición y posesión, de estas islas, tuvo lugar entre 1323 y 1325, a pesar de la ayuda que corsos y sardos obtuvieron de pisanos y genoveses, de modo que ambas islas quedaron incorporadas a la Corona de Aragón.
En la luchas habidas tuvieron una gran transcendencia los almogávares, ejercito mercenario de Aragón, pero tras la firma de la paz entre Jaime II y la casa de Anjou habían quedado sin misión concreta. Esta situación constituía un auténtico peligro
Por ello, la solicitud de su ayuda por parte de Andrónico de Constantinopla supuso un gran respiro
En todos estos hechos tuvo gran importancia el Almirante Roger de Flor al mando de los almogávares, vamos a detenernos en este ejército aragonés
Los almogávares
Almogávar significa en árabe 'el que hace algaradas o correrías' del vocablo 'al-mugawar'.
Los almogávares eran soldados mercenarios, En la primera mitad del siglo XIV, recorrieron el mar Mediterráneo ayudando a diversas campañas aragonesas impulsadas por el expansionismo comercial barcelonés.
En el año 1302 embarcaron hacia Bizancio (la antigua Constantinopla, actual Estambul).
El emperador bizantino les había contratado para luchar contra los turcos. Al frente iba Roger de Flor (1267-1305), aventurero de origen alemán, con el que obtuvieron grandes victorias contra los turcos en Asia Menor.
Sin embargo, tras el asesinato de Roger de Flor en 1305 se dedicaron, como forma de venganza, a la devastación y al saqueo.
Posteriormente se pusieron al servicio del duque de Atenas, pero en 1311 ocuparon dicho ducado. Su entrada en la capital ateniense al grito de "Aragón, Aragón" es el punto culmen de la dominación aragonesa del Mare Nostrum. En 1319 crearon el señorío de Neopatria.

De esta manera en el Mediterraneo tienen importancia dos hechos: la expedición de los almogávares a Oriente y la incorporación de Córcega y Cerdeña al Reino de Aragón.
La política mediterránea de Jaime II todavía cuenta con otros aspectos interesantes, como es, la penetración en el norte de África y el acercamiento a Chipre, entre otros.
El problema siciliano le hizo a Jaime interesarse por las costas norteafricanas, donde se asentaban cuatro reinos: Túnez, Bugía, Tremecén y el actual Marruecos. En virtud del tratado signado entre Jaime II y Sancho IV de Castilla (Monteagudo, 1291), al aragonés se le adjudicaba la posible expansión por los tres primeros, mientras que Marruecos caía bajo la órbita de Castilla. La actividad comercial con los tres reinos será intensa desde entonces.
La reconquista de Rodas (1310) por el gran maestre de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén movió a Jaime II a poner los ojos en el reino de Chipre, optando a la mano de María de Lusignan, hermana y posible heredera del rey chipriota Enrique II, quien, al menos honoríficamente, era soberano de Jerusalén.
Las miras del aragonés estaban realmente puestas en Tierra Santa, precisamente en el instante en que Enrique II de Chipre gestionaba ante el papa Clemente V la organización de una nueva cruzada.
La boda entre Jaime II y María de Lusignan se celebró en 1315, pero la falta de hijos del matrimonio tiró por tierra todos los planes del monarca aragonés.
Otro hecho importante fue la creación del Llibre del Consolat de Mar, un código de costumbres marítimas.
Además, se fundan diversas compañías marítimas, como la Magnas Societas Cathalanorum, gracias a la cual en 1380 se conquistarían territorios como los ducados de Atenas y Neopatria, quedando bajo la soberanía de Pedro el Ceremonioso.
De esta manera, la enseña de las cuatro barras de Aragón ondeó durante casi un siglo en la Acrópolis de Atenas.
Utebo 13 de Octubre de 2011

domingo, 2 de octubre de 2011

Jaime II y el Reino de Aragón


Desde el punto de vista de la historia interna del reino de Aragón, el gobierno de Jaime II supone la salida del bache socio-económico que había prevalecido durante parte del reinado de Jaime I y los de Pedro III y Alfonso III.
Los problemas que sus dos inmediatos antecesores habían tenido con los nobles aragoneses que integraron la Unión Aragonesa desaparecieron.
La solución al problema, que representaba la Unión, fue el intento de invasión francesa del reino, como consecuencia del problema siciliano, Esta situación hizo que todos los nobles se apiñaran con su rey, con quien colaboraron desde las primeras Cortes de Zaragoza, celebradas en 1291, y en las que Jaime II fue coronado tras jurar los Fueros
En 1301 la Unión volvió a rebelarse, pero, esta revuelta, tuvo escaso eco, sin resultados prácticos y fácilmente sofocada.
La administración aragonesa es reestructurada, acomodándose a los nuevos tiempos y necesidades, y se zanja el problema fronterizo entre los Condados (Actual Cataluña) y Aragón (1300) mediante sentencia por la que Sobrarbe, Ribagorza y la Litera son declaradas incuestionablemente aragonesas, acabando así con el problema originado por las divisiones territoriales de Jaime I.
La mayor parte de la sociedad aragonesa participa en la política de Jaime II. La nobleza renuncia a las anteriores reivindicaciones unionistas,  por ello se ve favorecida por la entrega de honores diversos.
Los aragoneses, en general, colaboran activamente en las campañas murciana y sarda con crecidas aportaciones de tropas y dinero.
Las disposiciones anti-judaicas de los reinados anteriores, e incluso de los primeros momentos de Jaime II, no sólo desaparecen sino que se truecan en una política de protección
Después de medio siglo, se vuelve a acuñar moneda en Sariñena. La economía se rehace y se produce una reactivación, que se observa en obras tales como las reformas de La Seo de Zaragoza, el Palacio Real de Ejea de los Caballeros
En el ámbito religioso, la sede zaragozana se desgaja de la tarraconense, convirtiéndose en metropolitana  (1318), quizás en pago a la ayuda recibida por las Cortes y el Justicia frente a la Unión
Carácter especial tiene la supresión de los Templarios en todos los territorios de la Corona de Aragón. Los bienes de la Orden del Temple se repartieron, en su mayor parte fueron a parar a la Orden del Hospital.

Utebo a 2 de Octubre de 2011

lunes, 29 de agosto de 2011

Jaime II de Aragón: Política Peninsular

Con respecto a su política peninsular podemos destacar las siguientes efemérides:
En 1291, siendo Rey de Sicilia, recibió también la Corona de Aragón, al morir sin descendencia su hermano Alfonso III, y se alió con el rey de Castilla, con una alianza matrimonial frustrada por el Papa a causa de la consanguinidad de los prometidos.
Intentó obtener una alianza con el sultán Khalil en 1292, pero al disminuir las amenazas exteriores, la dejó sin ratificar.
Jaime II había colaborado con Sancho IV de Castilla en la toma de Tarifa, El rey aragonés intervino en las luchas provocadas por la minoría de edad de Fernando IV, apoyando a Alfonso de la Cerda, pretendiente a la Corona castellana.
Con esta política, Jaime II pretendía la ocupación y anexión del reino murciano,
En 1296 iniciaría una contienda con Castilla para conquistar el Reino de Murcia. Alicante sería la primera ciudad en caer en el mes de abril, y tras ella Elche, Orihuela, Guardamar del Segura y Murcia.
En 1298 tomaría Alhama de Murcia y Cartagena y el 21 de diciembre de 1300 finalizaba la contienda con la conquista de Lorca.
Por la Sentencia Arbitral de Torrellas (1304) y el Tratado de Elche (1305) se firmaría la paz con Castilla, devolviéndole la mayor parte del Reino de Murcia, quedando las comarcas de Alicante, Orihuela y Elche en el Reino de Valencia.
La ciudad de Cartagena no sería para Jaime II, por condescendencia, de éste, con el famoso infante don Juan Manuel, uno de los principales personajes de esta época.
El fin de la guerra llevó ahora a los aragoneses a luchar junto a los castellanos contra Granada, tomando parte en los asaltos a Ceuta, Gibraltar y Almería.
En las cortes de Zaragoza de 1301 Jaime II de Aragón dictaminó que Ribagorza pertenecía a Aragón y que sus límites estaban en Almacellas. Aunque en las cortes de Barcelona de 1305 se protestó esta situación, Jaime II el Justo, tras pedir un informe al Justicia Jimeno Pérez de Salanova, confirmó que Ribagorza se incluía en Aragón.1
Consolidó la, denominada, Corona de Aragón al declarar la unión indisoluble entre los reinos de Aragón y Valencia y el Condado de Barcelona (1319).
Obtuvo el vasallaje de los reyes de Mallorca (miembros de la casa real aragonesa).
Recuperó el Valle de Arán.
Reforzó la posición de la Corona sometiendo a la nobleza con el apoyo de las ciudades.
Hizo avanzar la frontera del reino de Valencia a costa del de Murcia, aprovechando la intervención en las disputas sucesorias castellanas (1304).
Reforzó la defensa del flanco sur frente a los musulmanes creando para ello la orden militar de Montesa (1317), aprobada por el papa Juan XXII en 1317, con el fin de luchar contra los musulmanes.
Fundó en 1300 la Universidad de Lérida y en 1305 el Consejo (actual Senado) en Crevillente.
Dirige el fracasado asedio a Almería en 1309.
Desterró de su territorio a los templarios.
Al final de su reinado, en 1325, las Cortes reunidas en Zaragoza acordaron la supresión del tormento.

Se casó cuatro veces: con Isabel de Castilla, Blanca de Nápoles, María de Chipre y Elisenda de Moncada. Sólo tuvo descendencia con su segunda esposa, Blanca de Nápoles, naciendo diez hijos de dicho matrimonio:
Realizando los siguientes repartos territoriales acuerdos matrimoniales:
Jaime de Aragón y Anjou (1296-1334), que renunció a sus derechos reales.
Alfonso IV de Aragón (1299-1336), rey de Aragón, rey de Valencia y conde de Barcelona.
María de Aragón y Anjou (1299-1347), casada con Pedro de Castilla y de Molina y, después de enviudar, monja en el Monasterio de Santa María de Sigena.
Constanza de Aragón (1300-1327), casada con Don Juan Manuel.
Blanca de Aragón y Anjou (c. 1301-1348), monja y priora en el Monasterio de Santa María de Sigena.
Isabel de Aragón y Anjou (1302-1330), que casó en 1315 con Federico I de Austria.
Juan de Aragón (1304-1334), arzobispo de Toledo, de Tarragona y patriarca de Alejandría.
Pedro IV de Ribagorza (1305-1381), conde de Ribagorza, de Ampurias y de Prades.
Ramón Berenguer de Aragón y Anjou (1308-1364), conde de Prades y señor de la Villa de Elche.
Violante de Aragón y Anjou (1310-1353), casada con Felipe, déspota de Rumania e hijo de Felipe I de Tarento, y posteriormente con Lope Ferrench de Luna, primer conde de Luna.

Utebo 29 de Agosto de 2011

viernes, 19 de agosto de 2011

JAIME II REY de ARAGON

JAIME II DE ARAGON

Rey de Aragón, nació en Valencia, en el año 1267 y murió en Barcelona, el año 1327. 
Era el segundo hijo de Pedro III y de Constanza de Sicilia, A la muerte de su padre heredó el reino de Sicilia en 1285
Al morir sin descendencia su hermano Alfonso III, Jaime paso el a ser su heredero de esta manera, en el año 1291 recibió también el Reino de Aragón.
Jaime II fue Rey de Aragón, Valencia, Sicilia y Conde de Barcelona.

 Política con el Reino de Sicilia
Las primeras actuaciones políticas las desarrolló en Sicilia, donde fue lugarteniente desde mayo de 1283 hasta la muerte de su padre, en 1285, en medio de constantes intrigas, rebeliones y conjuras.
Muerto Pedro III, mientras su hermano Alfonso III, como primogénito, se convertía en rey de Aragón (1285-1291), Jaime heredaba el trono de Sicilia, siendo coronado en Palermo en 1286, con plena independencia del rey aragonés, con quien mantenía excelentes relaciones
Respetuoso con la constitución otorgada a la isla en 1286, convocó Cortes en 1286, 1288 y 1291, pero será la guerra contra el Papado y los ejércitos franco-angevinos, ansiosos de apoderarse de la isla, el principal problema que resolver, para el que contará con los almogávares y el almirante Roger de Lauria.
El Papa y el Rey de Francia, en sus deseos de aislar a Jaime, lograron arrancar de Alfonso III el tratado de Tarascón. (1291), por el que éste, a cambio de serle levantada la excomunión, se comprometía a no ayudar a su hermano, el rey siciliano.
Pero el fallecimiento de Alfonso III, en ese mismo año, no sólo dejaba sin efecto lo pactado en Tarascón, sino que convertía a Jaime en rey de Aragón, con el nombre de Jaime II (1291-1327), haciéndose coronar en Zaragoza en medio de grandes fiestas.
El deseo de conservar Sicilia, de donde siguió denominándose rey, mientras su hermano Fadrique  actuaba allí como su lugarteniente, le aconsejó firmar el tratado de Monteagudo en el año 1291 con el rey castellano Sancho IV el Bravo, con quien estaba en guerra a causa de la defensa que la casa real aragonesa venía haciendo de los infantes de la Cerda, aspirantes al trono castellano.
El tratado de Monteagudo tendrá importancia decisiva para el futuro, puesto que significa el reparto del Mediterráneo norteafricano, de forma que la Corona de Aragón se reservará la zona de influencia de las costas actuales de Argelia y Túnez, en tanto que para Castilla quedaban las costas del actual Marruecos, aproximadamente.
Jaime II, además, ayudaría al castellano en la toma de Tarifa (1292).
Mientras, la guerra en Sicilia había continuado sin interrupción. La diplomacia aragonesa trabajó con intensidad en el frente castellano y en el italiano. En el segundo, se llegaba a la firma del Tratado de Anagni en el año de 1295, con el papa Bonifacio VIII y Carlos de Anjou, rey de Nápoles. Éste renunciaba a sus pretendidos derechos a la Corona de Aragón, mientras Jaime II lo hacía respecto de Sicilia, mientras recibía la enfeudación de Córcega y Cerdeña y se pactaba el matrimonio con Blanca de Anjou, hija de Carlos II.
Los sicilianos no aceptaron la decisión de Anagni y se apiñaron en torno a Fadrique, hermano de Jaime II, quien, muy a pesar suyo, tuvo que combatirle.
La resistencia de Fadrique fue tenaz, y obligó al papa y a los Anjou a renunciar momentáneamente a sus derechos sobre Sicilia, con la firma de la paz de Caltabellota (1302), si bien se estipulaba que, tras la muerte de Fadrique, Sicilia pasaría a Carlos II de Nápoles.
Imagen retrato de Jaime II de Manuel Aguirre
Utebo 19 de Agosto de 2011