domingo, 24 de junio de 2012

EL COMPROMISO DE CASPE (PARTE 1)


600 AÑOS DE: El Compromiso de Caspe
Orígenes
Podemos afirmar que comienza con la muerte de Martín  “El Joven” en Sicilia, hijo de Martín I “El Humano”, y por tanto el legitimo heredero de la Corona de Aragón.
Aunque el Rey Martín I, que había quedado viudo, trato de resolver la situación casándose de nuevo en un apresurado matrimonio, con el objetivo de conseguir un heredero para el trono.
Ante la imposibilidad de tener descendencia aposto por la formación de su nieto y reclamó la participación de los parlamentos de los reinos y condados que conformaban la Corona de Aragón, para que sus representantes y expertos legales se pronunciaran decidieran cual de sus parientes tenía prioridad legal.
En Julio de 1410 fallece el Rey Martín I sin haberse resuelto el problema de la sucesión.
Cuentan que durante sus últimas horas de agonía el rey fue visitado en su lecho de muerte por el consejero de Barcelona Ferrer de Gualbes, el cual le dirigió unas palabras que al final le fueron repetidas en forma de pregunta: "Senyor, plau-vos que la successió dels dits vostres regnes e terres, après obte vostre, pervinga a aquell que, per justícia, deurà prevenir, e que'n sia feta carta pública?" (¿Señor, le place a usted que la sucesión de los dichos reinos y tierras, después de su muerte, sean heredados por aquél que, por justicia, deba, y que se haga carta pública?). A la cual el rey Martín, ya moribundo, solo fue capaz de responder "Hoc!" (Si!).
Esto provocó una peligrosa situación, ya que, al surgir hasta seis pretendientes al trono vacante, se podría desembocar en una guerra civil que acabara con la Corona de Aragón.
En el orden interno se produjo un vacío de poder, que aunque grave, no significó la paralización del Reino. Las instituciones aragonesas que se habían conformado a través del tiempo se podían mantener hasta la resolución del problema sucesorio.
Los pretendientes
Los seis candidatos a la sucesión fueron:
Fadrique de Luna, conde de Luna, hijo bastardo de Martín I de Sicilia, legitimado en parte por Benedicto XIII.
Jaime II de Urgel, conde de Urgel, hijo de Pedro, nieto de Jaime y bisnieto de Alfonso IV de Aragón, esposo, además de Isabel, hija de Pedro el Ceremonioso y de Sibila de Fortiá, su cuarta mujer.
Alfonso de Aragón y Foix, conde de Denia, y Ribagorza, marqués de Villena y duque de Gandía, nieto, por línea masculina, de Jaime II de Aragón. Murió poco antes de la reunión de Caspe y fue reemplazado por su hermano Juan de Prades.
Luis de Anjou, duque de Calabria, nieto, por su madre Violante, de Juan I de Aragón.
Juan de Prades, conde de Prades, hermano de Alfonso, el duque de Gandía.
Fernando de Trastámara, el de Antequera, infante de Castilla, nieto, por su madre Leonor la regente de Castilla, de Pedro IV de Aragón.

sábado, 16 de junio de 2012

MARTÍN I de ARAGÓN


Martín el Humano
Hijo segundo de Pedro IV el Ceremonioso y de Leonor de Sicilia, recibió el título de duque de Montpellier.
Nacido en Gerona en 1380 y murió en Barcelona en 1410
En 1380 su padre le cedió el reino de Sicilia, que tras la muerte de Federico III volvía de nuevo a la órbita aragonesa.
Sucede como Rey a su hermano Juan I de Aragón que falleció sin sucesor en 1396
Martín I de Aragón llamado también Martín I el Humano y Martín I el Viejo, fue entre 1396 y 1410 rey de Aragón, de Valencia, de Mallorca, de Cerdeña y conde de Barcelona. Igualmente fue rey de Sicilia entre 1409 y 1410
La inestable situación de sus reinos peninsulares hizo que Martín abandonara Sicilia en 1397, y al llegar a Zaragoza juró los fueros ante las Cortes el 13 de octubre de 1397 y fue coronado el 13 de abril de 1399.
Al contrario de lo que había hecho su hermano, procuró ganarse la amistad de las oligarquías urbanas, descontentas con el reinado anterior, aunque no consiguió muchos éxitos al encontrarse dichas élites envueltas en una guerra de bandos que el monarca, indeciso, no supo atajar.
Contrajo matrimonio en 1372 con María de Luna, hija de Don Lope, el primer conde de Luna, en 1374, de esta unión nacieron: el futuro rey de Sicilia Martín el Joven (1376-1409), Jaime (1378), Juan (1380) y Margarita (1388).
Reino de Sicilia
Al regresar a la peninsula refuerza su posición en el Reino de Sicilia cuando en 1379 se acuerde el matrimonio entre su hijo y heredero con María de Sicilia que en 1377 había heredado el trono siciliano tras la muerte de su padre Federico III de Sicilia.
Dada la minoría de edad de ambos, el matrimonio no se celebrará hasta 1390, y Martín I será nombrado señor y regente de Sicilia en 1380.
Tras la coronación en Palermo de María de Sicilia y Martín el Joven, que recibió el título de Martín I de Sicilia, una facción de la nobleza siciliana partidaria de los Anjou se rebeló contra los nuevos monarcas, lo que obligó a Martín el Viejo a ponerse al frente de una flota y desplazarse a Sicilia para acabar con la insurrección.
Mientras se encontraba inmerso en la pacificación de la isla, le sorprendió en 1396 la muerte de su hermano el rey de Aragón y la noticia de que, al haber muerto este sin sucesión masculina, su esposa María de Luna había reclamado el trono en su nombre
Su hijo Martín de Sicilia, con la victoria de San Luis (1409), acabó de someter a la nobleza rebelde de Cerdeña, expulsando de allí a los genoveses en 1409.
Hasta su llegada a la Península asumió el gobierno su esposa María de Luna, que supo con prudencia y energía solventar los graves problemas planteados. Por una parte la nueva reina tuvo que hacer frente a las intrigas de su antecesora Violante de Bar viuda de Juan I que anunció que esperaba un hijo del rey fallecido que sería su legítimo heredero, Así como de Mateo I, conde de Foix, quien por su matrimonio con Juana de Aragón y Armagnac, hija mayor del difunto monarca, alegó sus derechos al trono aragonés. Las tropas del conde de Foix entraron en Aragón, pero fueron rechazadas por las tropas leales a Martín.
Territorios Peninsulares
Urgía la presencia de Martín I en sus estados, por lo que decidió abandonar Sicilia. En el viaje de regreso, al hacer escala en Marsella, una embajada enviada por Benedicto XIII le instaba a entrevistarse con él en Aviñón ante el nuevo giro que había tomado el Cisma de la Iglesia; el rey de Francia exigía la renuncia de los dos papas, lo que colocaba en postura difícil al pontífice aragonés.
El antipapa Benedicto XIII, aragonés y pariente de la reina, con la intención de llegar a solucionar el cisma hizo que Martín I, en 1403, interviniese militarmente contra el asedio que sufrió Benedicto en su sede papal, rescatándolo y acogiéndolo en Peñíscola.
La actitud irresoluta y escasa energía de Martín como gobernante constituyen la nota dominante de su reinado.
 Los agudos problemas internos en que se hallaban inmersos los Reinos y Condados peninsulares de la Corona se acrecentaron a partir de 1402 por las luchas habidas entre diversas banderías. En Aragón luchaban los viejos linajes de los Luna  y los Gurrea apoyados por sus respectivos seguidores.
Para poner fin a tan caótica situación, que perturbaba la paz de la Corona, en 1404 convocó el rey Cortes Generales en Maella. Junto a diversas medidas de tipo fiscal o relativas a cubrir las necesidades del reino de Aragón, se atendió en especial a buscar remedios eficaces en pro de la paz pública.
Se penalizaba a quien disparara ballestas, lombardas, etc., de no ser en defensa de su casa. De igual modo serían sujetos a juicio sumario quienes guerreasen entre sí, de no preceder desafío formal o tratarse de un caso previsto por fuero.
Se ampliaban además las facultades del Justicia de Aragón respecto a los delitos cometidos por particulares. Entre los acuerdos tomados en Maella se incluía la petición por parte de los allí reunidos de que viniera de Sicilia Martín «el Joven», requerimiento que tuvo por parte de éste pronta confirmación. Pero las alarmantes noticias que llegaban de la isla, donde habían surgido nuevos brotes de rebelión, le obligaron a regresar a aquellos dominios.
En general fue un reinado de paz exterior. Sin embargo, en el interior fue un período convulso, debido a las cada vez más cruentas guerras entre bandos nobiliarios en Aragón (los Luna contra los Urrea) y en Valencia (los Centelles contra los Soler y los Vilaragut). Uno de los momentos de mayor tensión tuvo lugar el 6 de enero de 1407, cuando el del gobernador de Valencia, Ramón Boil, fue asesinado en el contexto de una de esas luchas nobiliarias con las huestes del caballero Juan Pertusa y Gisberto Rexarch, partidarios de los Centelles.
Lanzó dos cruzadas contra el norte de África en 1398 y 1399.
Martín I estuvo atento a conjurar los peligros provenientes del litoral africano. Se organizó una cruzada a Berbería en 1397, pero una tempestad hizo fracasar la empresa. Las nuevas tentativas de la flota aragonesa en los años siguientes tampoco consiguieron sus objetivos.
Problema sucesorio
El 29 de diciembre de 1406 falleció la reina María de Luna, quien le había dado cuatro hijos (Martín, Jaime, Juan y Margarita), de los cuales ninguno sobreviviría a su padre ni dejaría descendencia legítima alguna.
El último en fallecer fue Martín el Joven, en 1409, a causa de unas fiebres.
Se hacía patente el grave problema sucesorio que se cernía sobre la Corona de Aragón, sobre la que acechaban ya diversos pretendientes. 
Viudo Martín I de María de Luna desde 1406, sus consejeros le sugirieron un nuevo matrimonio para asegurar su descendencia, pero su enlace con Margarita de Prades (efectuado en septiembre de 1409) no consiguió aquel objetivo.
El rey intentó legitimar a su nieto bastardo Fadrique de Luna (concebido por Martín el Joven y la noble siciliana Tarsia Rizzari), al cual trajo a la Península para poder educarlo, pero no encontró el apoyo político suficiente para convertirlo en su heredero y la comisión de expertos destinada a dilucidar la cuestión de la sucesión no se puso de acuerdo.
El 31 de mayo de 1410, moría Martín I a los 54 años sin haber nombrado un sucesor, abriéndose entonces un interregno de dos años en el que se disputaron el trono hasta seis pretendientes, entre ellos su nieto.
El conflicto alcanzó su solución en 1412 tras el llamado Compromiso de Caspe, por el que se eligió como nuevo rey a Fernando I, hijo de la hermana de Martín, Leonor de Aragón, nacido en la dinastía castellana de los Trastámara
Martín I ha pasado a la historia con el apelativo de «el Humano». Al igual que su hermano y antecesor, fue víctima de su propia debilidad física y de las desgracias familiares. Los cronistas destacan su perfil humano, su inteligencia, su piedad, así como su amor por la cultura y su afición por los autores clásicos. No obstante, junto a sus virtudes se perfilan una serie de rasgos negativos como gobernante. La falta de energía, que arrastró consigo hasta sus últimos días, se plasma en su irresolución ante el grave problema sucesorio que dejó como herencia a los estados de la Corona aragonesa.
Podemos decir que en este momento termina la Dinastía Pura Aragonesa

martes, 5 de junio de 2012

JUAN I de ARAGÓN


Juan I de Aragón, llamado el Cazador o el Amador de toda gentileza. Hijo y sucesor de Pedro IV y de Leonor de Sicilia.
Nació en Perpiñán, el año 1350 Murió  Torroella de Montgrí (Gerona), en 1396,
Rey de Aragón, Valencia, Mallorca, Cerdeña y Córcega, y Conde de Barcelona, Rosellón y Cerdaña (1387-1396).
Antes de su entronización ostentó por vez primera el título de duque de Gerona, que identificaba al príncipe heredero de la Casa de Aragón, y que sigue siendo utilizado por la monarquía española.
Podemos considerarlo como uno de los peores monarcas de Aragón
Su reinado se caracteriza por el desorden administrativo y financiero. Aunque el rey mismo tenía una importante formación intelectual y fue un decidido promotor de las artes y las letras, cedió la responsabilidad de las tareas de gobierno a su esposa Yolanda o Violante de Bar, mientras el se dedicaba a sus aficiones favoritas, especialmente a la caza.
Promovió, con ayuda de su favorita Carroza de Vilaragut, la música y la literatura; en este ámbito instituyó los Juegos Florales de Barcelona, a imitación de los de Tolosa, en 1393, en los que participaban poetas de toda la Corona de Aragón.2
En política exterior el empeño de mantener la paz constituye la nota dominante del reinado de Juan I. Tan sólo se vio turbada en los primeros años por la irrupción en el Ampurdán de las tropas del conde de Armañac, que se consideraba con derechos al reino de Mallorca como heredero de Jaime IV.
Por lo demás se mantuvo la alianza con Francia, reforzada con la adhesión de los Estados de la Corona de Aragón al pontífice de Aviñón. Juan I pretendió incluso instalar en sus dominios al sucesor de Clemente VII, el aragonés Benedicto XIII, propuesta que fue desestimada por la ciudad de Barcelona, a la que el monarca había solicitado ayuda pecuniaria para tal fin.
La buena armonía presidió también las relaciones con el reino de Castilla. Con el de Navarra quedó sin efecto el proyectado matrimonio de la heredera de este reino con el primogénito del monarca aragonés, que murió siendo niño.
En 1391 la pobreza encendió la mecha de las persecuciones a los judíos de Cataluña, Baleares y Valencia; el verano de ese año fueron asaltados los barrios hebreos de las ciudades de Mallorca, Valencia, Lérida, Gerona y Barcelona.
El balance de los nueve años del reinado de Juan I no arroja un saldo positivo en el orden cultural.
La fastuosa corte, de ambiente francés debido al influjo de Violante de Bar, fue el centro de un movimiento humanista donde músicos, juglares y trovadores contaron con el mecenazgo de los reales cónyuges.
El monarca, amante de la música y gran bibliófilo, destacó también por su afición a la música, la astrología y la alquimia.
Su pasión por la caza, que le ha valido el sobrenombre de «el Cazador», fue la causa de su muerte, en 1396 Murió en el bosque de Orriols (Torroella de Montgrí, Gerona) a consecuencia de una caída del caballo mientras se encontraba en una cacería .

Al no tener descendencia masculina, fue sucedido por su hermano Martín. Martín I el Humano. Que era el Rey de Sicilia desde 1380.

sábado, 3 de marzo de 2012

Pedro IV "El ceremonioso" Rey de Aragón (5ª parte)

Política Interior
Los principales hechos en la politica interior del Rey Pedro IV de Aragón los podemos resumir en:
Desde que empezó a reinar, hizo Don Pedro cuanto pudo para destruir a su suegra Doña Leonor de Castilla, a sus cuñados y a sus hermanos; pero uniéndose estos le obligaron a jurar, en las Cortes de Zaragoza, el Privilegio de la Unión. Esto sucedió el 6 de septiembre de 1347.
Al año siguiente derrotó a los unionistas, y en la misma Zaragoza, en otras Cortes celebradas en octubre, anuló dicho privilegio.
Se cuenta que Don Pedro, queriendo romper por su propia mano uno de los privilegios de la unión, al rasgar el pergamino con el puñal que llevaba siempre consigo, se hirió en una mano y exclamo: "¡Privilegio que tanta sangre ha costado, no se debe romper sino derramando sangre!", de lo que le quedó el nombre de “Pere del punyalet”, (Don Pedro el del puñalito).
Don Pedro IV destronó a su primo Don Jaime de Mallorca, el cual tuvo después que refugiarse cerca del conde de Foix, y el 29 de marzo de 1344 hizo proclamar solemnemente que el reino de Mallorca con sus islas, los condados de Rosellón, Cerdaña, Conflent y demás Estados que habían pertenecido a Jaime II de Mallorca, quedaban perpetuamente incorporados a la corona de Aragón. Pereció Don Jaime en Mallorca el 25 de octubre de 1349, en un último esfuerzo que hizo para recobrar sus Estados.
En 1356 estalló entre Castilla y Aragón una sangrienta guerra que duró diez años. Don Pedro IV murió en Barcelona el 5 de enero de 1387 a la edad de setenta años.
Su sucesión
Este fue uno de los problemas que le siguió a lo largo de su trayectoria y que marco su política interior. En resumen la situación fue la siguiente:
Se casó cuatro veces:
Primera, en 1338, con Doña María de Navarra, que murió en 1347, y en quien tuvo a Don Pedro, que vivió pocas horas; Doña Constanza, que contrajo matrimonio con Don Fadrique de Sicilia; Doña Juana, que fue mujer de Don Juan, Conde de Ampurias, y Doña María, que murió niña.
Segunda, en 1347, con Doña Leonor de Portugal, que murió sin sucesión en 1348.
Tercera, en 1349, con Doña Eleonor de Sicilia, en la cual tuvo a Don Juan y a Don Martín, que reinaron sucesivamente; a Don Alfonso, que murió muy niño, y a Doña Leonor, que casó con Don Juan I de Castilla. Doña Leonor de Sicilia murió en 1375.
Cuarta, en 1380, con Doña Sibilia de Forcia, viuda de Don Artal de Foces, e hija de un caballero particular del Ampurdan, llamado Bernardo. Tuvo de esta unión a Don Alfonso, conde de Morella; otro cuyo nombre se ignora, y a Doña Isabel, que caso en Valencia con Don Jaime, hijo primogénito de Don Pedro, conde de Urgel, y de Doña Margarita, hija de los marqueses de Montferrat. La reina Doña Sibilia de Forcia falleció en el convento de religiosas de San Francisco de Barcelona el día 24 de noviembre de 1406.
A la muerte de Pedro IV “El Ceremonioso” rey de Aragón, Valencia y conde de Barcelona (1336-1387); rey de Mallorca (1344-1387), duque de Atenas (1380-1387) y Neopatria (1377-1387) y conde de Ampurias (1386-1387), le sucedió su hijo Juan nacido de su segundo matrimonio con Dª Leonor de Sicilia. Que reinó como Juan I
Pedro IV está enterrado en el Monasterio de Poblet (Imagen)

domingo, 12 de febrero de 2012

PEDRO IV de ARAGÓN (4ª parte)


Política Internacional
Lo primero que se planteo Pedro IV de Aragón como objetivo fuel el reintegrar al Reino los territorios perdidos por las diferentes particiones sucesorias, es decir volver a recuperar la totalidad de los territorios (la denominada Corona de Aragón) bajo su reinado.
En primer lugar, anexionó las Baleares (1343), alegando el incumplimiento de los deberes del rey de Mallorca Jaime III (que además era su cuñado) como vasallo de Aragón; para consolidar sus conquistas hubo de rechazar la batalla presentada por Jaime III por recuperar el reino con ayuda de tropas francesas en el año 1349.
Conquistó el Rosellón y la Cerdaña en el año de 1344.
En cuanto a la isla de Cerdeña, Pedro quiso acabar con las continuas rebeliones anti-aragonesas que alentaba Génova; para ello se alió con Venecia y venció a la flota genovesa en Constantinopla (1352) y Alguer (1353); luego desembarcó en Cerdeña, sometiendo a los rebeldes por la fuerza (1354-56).
También trató de recuperar Sicilia casándose con Leonor de Sicilia y convirtiéndose así en heredero de aquel reino (1349); la oposición del Papa y de los Anjou le llevó a reforzar los derechos de la casa de Aragón mediante la boda de su nieto Martín con la reina María de Sicilia (1379).
Aquellos enlaces proporcionaron a sus descendientes no sólo el reino de Sicilia, sino también los ducados de Atenas y Neopatria cuyo dominio hizo efectivo una expedición enviada a Grecia.
La alianza con Venecia y posterior con Francia- enturbió las relaciones con Castilla (apaciguadas desde los comienzos del reinado), ya que Pedro I de Castilla era aliado de Génova y de Inglaterra; estalló así la Guerra de los Dos Pedros (1356-69).
Esta guerra se superponía a la guerra civil castellana (pues Aragón apoyaba la candidatura al Trono de Enrique II de Trastámara) y a la Guerra de los Cien Años (que enfrentaba a ingleses y franceses por el dominio de las regiones occidentales de Francia).
Aquella guerra, en la que Castilla pretendía obtener la zona de Alicante y Aragón pretendía la de Murcia, se saldó sin variaciones territoriales, pero con un alto coste para los reinos aragoneses, azotados además en esas fechas por la Peste Negra.

miércoles, 8 de febrero de 2012

PEDROIV (Tercera parte)


  El rebrote Unionista

Esta sublevación aparece en el año 1347 cuando el Rey Pedro IV por temor a morir sin descendencia masculina, designa a su hija Constanza como heredera.
El hermano del Rey Jaime se considera lesionado en sus derechos dinásticos. Se traslada a Zaragoza y congrega a un grupo de nobles, que consideran un contra-fuero la decisión real.
Pedro IV convoca Cortes en Zaragoza, con el fin de evitar lo ocurrido en anteriores ocasiones por los Unionistas.
En estas Cortes el Rey cede en público a su pretensión de que sea su hija Constanza su heredera, cediendo de esta manera a las pretensiones de los sublevados.
Asimismo Pedro IV, que previamente había realizado una declaración secreta en la que dejaba sin efecto cualquier cosa que les otorgase bajo presión, confirma los Privilegios de la Unión de 1287.
A este levantamiento encabezado por la nobleza se incorporaron las oligarquías ciudadanas del reino.
Huesca, Teruel, Calatayud y Daroca y personalidades unionistas como Lope de Luna, Blasco de Alagón, Tomás Cornel, Jiménez de Urrea etc. permanecieron fieles al Rey.
La sublevación se iba extendiendo por todo el Reino, extendiéndose a mediados de 1348 a Valencia.
Ante el cariz que tomaba la situación  y el inicio de la peste el Rey decidió aplicar la fuerza.
Sitúo al frente de las tropas a Pedro de Luna en Teruel. El encuentro entre los ejércitos Unionista, mandados por el hermanastro del Rey D. Fernando,  y el  Real tuvo lugar en Epila el día 21 de Julio.
El triunfo del ejército real fue absoluto. La represión fue muy dura trece unionistas ejecutados y los bienes de los nobles muertos en combate confiscados y La Unión deshecha.
El último acto del levantamiento de La Unión fue el 14 de octubre de 1348, en sesión de Cortes el Rey destruyo todos los ejemplares de los Privilegios de la Unión y todos los documentos de los unionistas.

Pedro IV escribió a su tío Pedro

 Querido tío: Os hago saber  que hoy, hacia hora de nonas, en Corte General de Aragón, nos fueron entregados los Privilegios, el libro de La Unión y el sello, y nos, con nuestras manos, de seis en seis hojas cortamos todo el libro, y con cuatro golpes de maza rompimos el sello y las bulas de los Privilegios y rasgamos los Privilegios.
Todas las escrituras de La Unión, delante de la Corte, fueron arrojadas a un gran fuego que habíamos hecho preparar en el refectorio de los Predicadores, donde se celebraban las Cortes…..
Febrero 2012

jueves, 2 de febrero de 2012

PEDRO IV de ARAGÓN (Segunda parte)

El largo reinado de Pedro IV de Aragón, marca la transición entre un mundo plenamente medieval y el inicio de época moderna.
Se trata de una etapa plagada de guerras y conflictos de tipo económico y de hegemonía comercial en las áreas en conflicto.
Existen guerras en el Mediterráneo entre Genova y Venecia, Francia e Inglaterra pelean en el Atlántico, Aragón con Castilla en la Península Ibérica, en Oriente se produce la caída del Imperio Romano de Oriente
La gran protagonista de este periodo es La Peste Negra, que asola el occidente
Pedro IV de Aragón se convierte en la armonía del Reino, presentando una tendencia pacificadora, en la primera etapa de su reinado queda en un segundo plano la política mediterránea del condado de Barcelona, centrándose más en Aragón y su tradición continentalista.
Aragón se convierte en el centro de la actividad del reinado en detrimento de Barcelona, ya que es de Aragón,  el menos castigado por la Peste de donde recibe apoyo económico
En el Reinado de Pedro IV hemos de resaltar dos hechos fundamentales
1.    El rebrote unionista en Aragón
2     Politica Internacional




La Peste Negra

domingo, 8 de enero de 2012

PEDRO IV DE ARAGÓN

PEDRO IV DE ARAGÓN (Primera parte)
Hijo de Alfonso IV “El Benigno”, nació en Balaguer el 5 de Octubre de 1319, falleció en Barcelona en el año 1387.
Su coronación como Rey se produjo en el año 1336. Además de Rey  de Aragón ostentó los siguientes títulos:
Rey de Aragón, Valencia y Conde de Barcelona (1336-1387); rey de Mallorca (1344-1387), duque de Atenas (1380-1387) y Neopatria (1377-1387) y conde de Ampurias (1386-1387),
Pedro IV de Aragón fue conocido como el Ceremonioso, este sobrenombre de el Ceremonioso le fue dado por su afición a la etiqueta de palacio: hizo un ordenamiento general titulado "ORDENACIONS FETES PER LE MOLT ALT SENYOR EN PERE TERZ (como III conde de Barcelona y como rey de Aragón) REY DARAGÓ SOBRE LO REGIMENT DE TOTS LOS OFICIALS DE LA SUA CORT."
En este reglamento, dividido en cuatro partes, prescribía los deberes de todos los oficios, desde el mayordomo general hasta el aguador que surtía la cocina, así en sus servicios ordinarios, como en todas las fiestas y ceremonias
También se le denomino como Pedro IV el Punyalet (“el del puñalito”), debido a un puñal, de pequeñas dimensiones que solía portar.
Fue un monarca enérgico y duro que reorganizó la corte, la administración y el ejército, dirigiendo sus actividades a incrementar el poder real en el interior de su reino y a aumentar sus dominios en el mar Mediterráneo, cosa que logró con la expedición de los almogávares, al conquistar éstos los ducados de Atenas y Neopatria.
Tachado de hombre cruel, conspirador y astuto, destacó no obstante por su habilidad diplomática, por la organización de la Casa Real y de la administración, así como por su preocupación cultural: él mismo inspiró y alentó la composición del conjunto de Ordinaciones del palacio y capilla de los reyes de Aragón, además de las de la Real Casa y de la armada, junto con otros ejemplos significativos de su espíritu, como el famoso elogio de la Acrópolis de Atenas.
Como muestra de su interés por la cultura clásica, mandó que en la Acrópolis de Atenas quedara una guardia permanente de once ballesteros, haciendo constar que el monumento era la más hermosa joya que exista en el mundo, tal que ni siquiera todos los reyes cristianos juntos podrían hacer algo semejante.
El interés por el pasado y la preocupación por legar a la posteridad las hazañas de su tiempo le movieron a patrocinar la compilación de la conocida Crónica de San Juan de la Peña, de la que se conservan manuscritos en versión latina, catalana y aragonesa y la crónica de su reinado o Crónica de Pedro IV, que constituyen dos ejemplos importantes de la historiografía española.
Por otra parte, a Pedro IV de Aragón se debe la fundación de la Universidad de Huesca en 1354, si bien dicho centro de estudio y cultura no recibiría la confirmación pontificia y la reglamentación académica correspondiente hasta el siglo XV.
Vida familiar y matrimonios
Contrajo matrimonio en cuatro ocasiones:
  • Primera, en 1338, con Doña María de Navarra, que murio en 1347, y en quien tuvo a Don Pedro, que vivió pocas horas; Doña Constanza, que contrajo matrimonio con Don Fadrique de Sicilia; Doña Juana, que fué mujer de Don Juan, Conde de Ampurias, y Doña María, que murió siendo niña.
  • Segunda, en 1347, con Doña Leonor de Portugal, que murió sin sucesión en 1348.
  • Tercera, en 1349, con Doña Eleonor de Sicilia, en la cual tuvo a Don Juan y a Don Martín, que reinaron sucesivamente; a Don Alfonso, que murió muy niño, y a Doña Leonor, que casó con Don Juan I de Castilla. Doña Leonor de Sicilia murió en 1375.
  • Cuarta, en 1380, con Doña Sibilia de Forcia, viuda de Don Artal de Foces, e hija de un caballero particular del Ampurdan, llamado Bernardo. Tuvo de esta unión a Don Alfonso, conde de Morella; otro cuyo nombre se ignora, y a Doña Isabel, que caso en Valencia con Don Jaime, hijo primogénito de Don Pedro, conde de Urgell, y de Doña Margarita, hija de los marqueses de Montferrat. La reina Doña Sibilia de Forcia falleció en el convento de religiosas de San Francisco de Barcelona el día 24 de noviembre de 1406.

UTEBO 8 de enero 2012

domingo, 18 de diciembre de 2011

Alfonso IV: Política Interna

Política Interna
Aunque su reinado fue breve y prácticamente de transición, pues transcurrió entre 1327 y 1336, desde el punto de vista interno, la mayor parte de sus energías se van a consumir en la lucha contra la nobleza.
El problema interno más sobresaliente será el descontento, una vez más, de la nobleza tanto aragonesa como valenciana.
La presión de la aragonesa había remitido algo respecto a los reinados anteriores, si bien su ideario y reivindicaciones tales como: ampliación de su poder, oposición a la fuerza de la nobleza de los condados y extensión de su autoridad en el reino de Valencia seguían latentes, aunque acomodados a las nuevas circunstancias.
Es, sin embargo, la nobleza valenciana la que daría ahora muestras de una mayor actividad, al protestar por la política real consistente en la concesión de varias villas y castillos a los hijos de Leonor de Castilla, segunda esposa del rey, hijos que tenían cerrado el camino al trono por Pedro, luego Pedro IV, fruto del primer matrimonio del rey con Teresa de Entenza. Al revocar Alfonso IV tales donaciones (1332), se ensanchó la sima abierta entre los partidarios de la reina y los del infante Pedro.
La nobleza aragonesa se pondrá de parte de este último, quien, poco después de alcanzar la corona, se decantará hacia los  condados (catalanes), cuyo peso específico dentro de la Corona de Aragón era más importante.
Es entonces cuando los nobles aragoneses resucitarán la Unión Aragonesa y, en consecuencia, la guerra civil.

domingo, 4 de diciembre de 2011

ALFONSO IV REY de ARAGÓN

Alfonso IV de Aragón, el Benigno, Rey de Aragón, de Valencia, de Cerdeña,
rey titular de Córcega y conde de Barcelona (1327–1336).
Parece que nació en Nápoles en el año 1299, falleciendo en Barcelona en el año  de 1336
Segundo hijo de Jaime II de Aragón y de su segunda esposa, Blanca de Anjou, se convirtió en rey tras la renuncia al trono de su hermano Jaime, que tomó los hábitos en 1319.
Se casó dos veces: en 1314, con Teresa de Entenza y en 1329 con Leonor de Castilla y de Portugal.
Durante el reinado de su padre, siendo el infante Alfonso procurador de la Corona, lideró la expedición aragonesa que tomó la isla de Cerdeña (1323–1324) que había sido adjudicada al rey de Aragón por el Papa en el tratado de Anagni (1295). Por la conquista de Cerdeña entró en conflicto con Pisa y Génova ya que ambas ciudades italianas tenían posesiones e intereses comerciales en ella.
Para la conquista contó con 80 naves grandes y muchas más de menor tamaño, 1.000 caballeros, 4.000 infantes, 2.000 ballesteros y 3.000 auxiliares. Ante la resistencia pisana no pudo tomar Cagliari antes de un año.
Al regreso de su conquista de Cerdeña puso la primera piedra del templo de Santa María del Mar en Barcelona.
Política Internacional
En el terreno internacional, los aspectos más relevantes de su gobierno fueron:
  • Alfonso IV va a iniciar una política de reunificación de los dominios dispersos en el Mediterráneo, obra que proseguirá su hijo Pedro IV
La Influencia en Sicilia arrancaba de fines del siglo anterior; Mallorca estaba regida por descendientes de la casa real aragonesa; Atenas y Neopatria, en Grecia, se hallaban en manos de aventureros agoneses; Córcega y Cerdeña habían sido adjudicadas a Aragón por el Tratado de Anagni (1295).
Alfonso IV comenzó tratando de incorporar efectivamente a estas dos últimas islas, lo que no fue fácil, dada la ayuda que corsos y sardos recibieron de Pisa y Génova, fundamentalmente la segunda, principal rival comercial de la Corona de Aragón en el Mediterráneo.
El dominio efectivo de Cerdeña y Córcega está plagado de sublevaciones, como la de Sácer (1329). El monarca promovió la repoblación de Cerdeña con catalanes, valencianos y aragoneses (1329-1330), siendo ayudado fundamentalmente por la nobleza, que tenía intereses económicos en las islas. La medida fue acompañada por una reorganización administrativa.
  • La alianza con los musulmanes del Norte de África
En apoyo del comercio mediterráneo, firmó sendos tratados de alianza con los reyes musulmanes de Bugia y Túnez (1329).
  • Por último, la lucha defensiva contra el reino de Granada vino impuesta por el ataque (1331) que los granadinos efectuaron por el reino de Valencia, tomando Orihuela y Elche. La reacción de Alfonso IV fue fructífera, desembocando en el tratado de paz que se firmó en 1335.

Utebo 4 de Diciembre de 2011