domingo, 10 de abril de 2011

PEDRO II REY DE ARAGÓN Y LOS CATAROS


En tiempos de Pedro II Aragón era un reino perfectamente asentado e independiente de cualquier poder temporal.
Al rendir vasallaje al Papa, este salía beneficiado pues se aseguraba la colaboración del Reino de Aragón para cuanto necesitase y muy especialmente ayuda económica y militar
Un episodio en la vida del Rey Pedro II de especial relevancia es el de la cuestión albigense o cataros.
El Papa declara herejes a los albigenses y esto hace que Pedro II se encuentre con el problema de que, por una parte los herejes son súbditos suyos, pero de otra parte van en contra de los principios del Papado que él se ha comprometido a defender.
Roma declara una cruzada contra los herejes y permite al Rey de Francia atacarlos, lo cual le permitiría obtener la investidura de cuantos territorios conquiste a los heréticos.
Esta situación afecta a los intereses aragoneses en el sur de Francia y Midi que son territorios que dependen de Aragón, esta situación obligará a dedicar a esta zona la mayor parte de los esfuerzos de Pedro II
En 1208 se lanza la cruzada contra los albigenses, lo cual hace que los nobles del Languedoc acudan masivamente a buscar amparo ante su señor Pedro II
El año siguiente (1209) una coalición formada por los condes de Nevers, Montfort, Leicester y Saint Paul toma Béziers y sitia Carcasona.
El Rey aragonés acude en ayuda de sus vasallos, presentándose en Carcasona donde intenta convencer al vizconde Ramón Roger, jefe de los sitiados, para que dialogue con los sitiadores y evite el enfrentamiento. Éste se niega pero logra evitarse la lucha.
A partir del  2011 la guerra sufre un incremento y se lanza la cruzada contra los cataros o albigenses
Los condes de Tolosa, Foix, Comminges y el vizconde de Bearn junto a los barones occitanos, que habían sido desposeídos de sus patrimonios reclaman la ayuda Real.
Tras el fracaso de la reconciliación entre occitanos y Simón de Montfort, Pedro II se declaró protector de los señoríos occitanos amenazados y de Toulouse. Pese a que su hijo permanecía bajo tutela en poder de Simón de Montfort.
Cerrado el camino político de la negociación sólo quedaba la vía militar y Pedro II toma partido y se lanza a la guerra contra la cruzada en defensa de sus súbditos albigenses.
El Papa Inocencio II excomulga al Rey Pedro II de Aragón
A instancias del conde de Tolosa se traslada al Languedoc a comienzos de 1213 para ayudar a sus vasallos albigenses contra las amenazas de los cruzados de Simón de Montfort.
Pedro II pone bajo su protección a los condes de Tolosa, Foix y Comenges y al mando de un fuerte ejército se dirige contra los cruzados, que se habían fortificado en Muret  doce kilómetros al sur de Tolosa.
Las tropas del rey de Aragón sitian la plaza el 10 de septiembre, el 13 se produce la batalla en la que Pedro II cae muerto.
El cadáver del rey será, recogido por los hospitalarios, que lo llevarán a Tolosa, para ser definitivamente enterrado en el monasterio oscense de Santa María de Sigena  en 1217, momento este en el que el Papa Honorio III autorizó el traslado de los restos de Pedro II, al Panteon Real, siendo enterrado fuera del recinto sagrado.
El reino de Aragón quedaba en una lamentable situación, con un rey menor de edad y en poder de Simón de Montfort.

¿Qué eran los cataros?
En principio era un grupo cristiano que se distinguía por una extrema sencillez en las costumbres, En Francia recibió el nombre de albigenses
El catarismo es la doctrina de los cataros (o albigenses), un movimiento religioso de carácter gnóstico que se propagó por Europa Occidental a mediados del siglo X, logrando asentarse hacia el siglo XIII en tierras del Mediodía francés, especialmente el Languedoc, donde contaba con la protección de algunos señores feudales vasallos del Reino de Aragón.
Con influencias del maniqueísmo en sus etapas pauliciana y bogomila, el catarismo afirmaba una dualidad creadora (Dios y Satanás) y predicaba la salvación mediante el ascetismo y el estricto rechazo del mundo material, percibido por los cataros como obra demoníaca.
En respuesta, la Iglesia Católica consideró sus doctrinas heréticas. Tras una tentativa misionera, y frente a su creciente influencia y extensión, la Iglesia terminó por invocar el apoyo de la corona de Francia, para lograr su erradicación a partir de 1209 mediante la Cruzada albigense. A finales del siglo XIII el movimiento, debilitado, entró en la clandestinidad y se extinguió poco a poco.

domingo, 3 de abril de 2011

VASALLAJE DE PEDRO II DE ARAGON AL PAPA

Relación entre el Rey Pedro II de Aragón y la Santa Sede

El rey Pedro II fue apodado “El Católico” uno de sus principales actuaciones de su reinado fuel la relación que mantuvo con el Papado.
Pedro II renovó la infeudación o vasallaje de Aragón a San Pedro, cuyo origen se remonta a los reinados de Sancho Ramírez y Pedro I
Pedro II será el primer rey aragonés que se corone. A fines de 1204 viaja a Italia donde Inocencio III le impondrá la corona como rey de Aragón el 11 de noviembre del mismo año, en el monasterio de San Pancracio de Roma.
De esta manera adquiere e compromiso de la concesión al Papado de una suma anual de doscientos cincuenta (250) mancusos.
Esta política de legitimación papal le convirtió en el primer monarca del reino que fue coronado y ungido.
A partir de él y por concesión de la Santa Sede en bula dictada el 6 de junio de 1205, los monarcas aragoneses serán coronados en la Seo de Zaragoza de manos del arzobispo de Tarragona tras solicitar la corona al Papa (formalidad que implicaba el permiso de Roma), haciéndose extensiva esta prerrogativa a las reinas en el año 1206.
La idea del Rey Pedro II era la de mejorar las relaciones con la Santa Sede y pactar un posible matrimonio de estado con la familia Hohenstaufen, pero el Rey PedroII no logra obtener la ayuda de Inocencio III para la realización del matrimonio, y por ello, con el tiempo, es inducido a casarse con la hija de Guillermo VIII de Montpellier, Doña María (I) de Montpellier y Comnema
Corrió la leyenda que se hizo coronar con una corona de pan blando, debido a que los Papas la imponían con los pies en lugar de con las manos para resaltar el predominio espiritual de la Iglesia, con ello Inocencio III se vio obligado a hacerlo con las manos.
Leyendas aparte, con este acto el rey de Aragón constituía a su reino “regnum deum” en feudatario de la Santa Sede y se declaraba vasallo de San Pedro.

Utebo a 3 de Abril 2011

 Foto: Catedral de La seo en 2011

domingo, 27 de marzo de 2011

LA BATALLA DE LAS NAVAS DE TOLOSA


PEDRO II DE ARAGON Y LA BATALLA DE LAS NAVAS DE TOLOSA

Cuentan que a cinco kilómetros de SANTA ELENA, el pueblo mas septentrional de la provincia de Jaén, junto al paso de DESPEÑAPERROS, existe un paraje donde los restos de armas antiguas son tan abundantes que durante siglos han surtido a los labriegos de la comarca del hierro necesario para la fabricación de sus herramientas.
Es el campo de batalla de las Navas de Tolosa.
Pero la historia arranca de que la decadencia almorávide favoreció el surgimiento de un grupo beréber (almohades) en los macizos del Atlas, que se rebeló contra los almorávides y formó una confederación de cábalas regentada por dos asambleas de jeques.
Los califas bereberes adoptaron el titulo de Príncipe de los creyentes (Amir ul-Muslimin)
En poco tiempo conquistaron el norte de África y seguidamente atacaron Al-Andalus
El Rey de Castilla Alfonso VII pensó en un nuevo avance islámico, de características similares a la anterior invasión.
Para evitarlo se propuso evitar el fortalecimiento de los reinos de taifas, de esta manera Alfonso VII logró asegurarse los pasos que comunican Andalucía con la Meseta y en una audaz expedición conquistó el puerto de Almería (1147)
Esta situación resultaba excesiva para las fuerzas de Castilla e incluso para las del propio rey, que al regreso de una de sus expediciones se sintió enfermo y expiró un caluroso día de agosto bajo una encina del puerto de Fresneda, en Sierra Morena.
Muerto el rey, toda su obra en Andalucía se desmoronó al instante y sus temores no tardaron en confirmarse.
Los almohades atravesaron Sierra Morena y atacaron Castilla: el nuevo rey Alfonso VIII, intentó contenerlos en Alarcos (1195), pero sufrió una tremenda derrota.
Tras la derrota los almohades asaltaron Calatrava y alcanzaron las puertas de Toledo y Madrid
La frontera del Tajo apenas podía contener la invasión, sin embargo el desgaste sufrido por ambos bandos aconsejaron pactar y en 1197 se concertó una tregua de diez años
Desde el desastre de Alarcos, Alfonso VIII solo vivía para preparar la revancha. Tenía el inconveniente de sus malas relaciones con los reyes de Navarra y León, que en cualquier momento aprovecharían para atacarle. En cambio contaba con la amistad del Reino de Aragón, encarnada por su Rey Pedro II de Aragón y Conde de Barcelona.
Ante la delicada situación, el rey Alfonso VIII solicita la ayuda del resto de reinos cristianos y del papa Inocencio III, que da a la lucha el carácter de cruzada.
El Papa Inocencio III accedió. En los púlpitos se toda Europa se predicó la nueva Cruzada para mayo de 1212. Los que concurrieran e ella obtendrían plena remisión de los pecados. Además el Papa excomulgaría a cualquiera que pactara con los mahometanos y ordenó a los reyes cristianos que aplazaran sus discordias personales en favor de la magna empresa común.
Respondiendo al llamamiento llegan a Toledo tropas de Aragón y numerosos cruzados de toda Europa.
El primero en llegar fue Pedro II Rey de de Aragón, el amigo de Alfonso VIII, que aportaba tres mil caballeros con su correspondiente acompañamiento.
León y Navarra, por el contrario, rehúsan unirse a la partida. Posteriormente el Rey de Navarra se unió a la cruzada.
Después se unieron todos los cruzados provenientes de otros reinos del otro lado de los Pirineos.
El 19 de junio de 1212 salieron de Toledo las huestes cristianas.
En su camino tomaron las plazas musulmanes de Malagón, Calatrava, Alarcos y Caracuel. Aquí se les unió el ejército de Sancho de Navarra, con sólo 200 caballeros. Tras una escaramuza en el Puerto del Muradal, el choque definitivo se producirá junto al lugar llamado Mesa del Rey. Será la batalla de las Navas de Tolosa.
En el ejército cristiano, unos 12.000 hombres divididos en tres cuerpos, el rey de Aragón mandaba el ala izquierda, correspondiendo el centro al castellano y la derecha al navarro.
En primera línea se colocaron las respectivas vanguardias, con los ejércitos y costaneras en el centro y las zagas mandando las retaguardias. Los musulmanes, unos 10 o 12.000, instalaron su campamento en el Cerro de las Viñas, con la infantería al frente y la caballería ligera en los flancos. Detrás se situó la caballería pesada almohade, con la zaga musulmana guardando el campamento del Califa.
Las primeras luces del día 16 de julio de 1212 ponen en marcha el avance cristiano, hostigado por una lluvia de flechas.
Pronto la vanguardia chocó con las defensas musulmanas, que se cerraron sobre ella, causando numerosas bajas. Al ver retroceder a los cristianos, los musulmanes rompieron su formación para perseguirles, lo que fue un grave error táctico.
En ese punto, los tres reyes con sus mesnadas, lo más granado del ejército cristiano, se lanzaron por el centro que la caballería enemiga había dejado abierto.
Al poco quedaron rotos tanto el frente almohade como su zaga, produciéndose su desbandada. Los cristianos se lanzaron sobre el campamento enemigo, aplastando a la guardia musulmana y poniendo en fuga al califa. La batalla había terminado.
La victoria en las Navas de Tolosa aumentó la presión cristiana sobre los musulmanes que lograría acelerar el proceso de la toma de otros territorios.

sábado, 5 de marzo de 2011

PEDRO II REY DE ARAGÓN Y CONDE DE BARCELONA

Pedro II de Aragón

El Rey Pedro II de Aragón nación en Huesca en Julio de 1178, hijo de Alfonso II el Casto o el Trovador de Aragón y de Sancha de Castilla.
Es bautizado en la Catedral de Huesca, ciudad donde pasa gran parte de su infancia, al cuidado de su aya Sancha de Torres, esposa del noble Juan Pictavin, y siendo educado en unos ideales cruzados y caballerescos.
Sucedió a su padre en el año 1196, al fallecer, Alfonso II, victima de la malaria en Perpignan
Pedro II fue es coronado como rey en las Cortes de Daroca, en septiembre de 1196, recibiendo todos los territorios regidos por su padre, incluso los que se encuentran al sur de Francia excepto La Provenza que pasa a pertenecer a su hermano Alfonso en calidad de conde.
Paso por tanto a ser Pedro II rey de Aragón, Conde de Barcelona, Conde de Gerona, Osona y Cerdaña, Besalú, Pallars Jussà y Ribagorza y Señor de Montpellier (1204 – 1213)
Se caso con la hija de Guillermo VIII de Montpellier, Doña María (I) de Montpellier. Aunque este matrimonio nunca le hizo feliz y siempre estuvo deseoso de anularlo, siempre obtuvo el obstáculo por parte del Papa Inocencio III.
Su vida familiar estuvo a punto de crear una crisis sucesoria, ya que se niega a tener un heredero legal con su esposa María de Montpellier. Esta situación podía haber provocado una guerra civil entre el Reino de Aragón y el Condado de Barcelona y el resto de condados y territorios. Afortunadamente tuvo un hijo legal Jaime I, que contaba con cinco años cuando su padre murió, pero sirvió para evitarla confrontación y que la dinastía continuara.
Tuvo dos hijos ilegítimos Pedro y Constancia.
Murió el 13 de septimbre de 1213, En Muret (Francia)
Su sucesor fue  su hijo Jaime I de Aragón
El Rey Pedro II  fue quien abrió las puertas a la expansión del Reino de Aragón tanto dentro como fuera de la península ibérica, llegando hasta Montpellier (zona del Aix-en-Provence, en la Costa Azul de Francia).
Pedro tenía una gran capacidad de lucha y estaba preparado para la guerra. Pero por su afán en combatir allá donde fuera, dejó de lado la economía de la corona, llegando a pasar estrecheces durante muchos años de su reinado,
Una buena definición del reinado de Pedro II la da su hijo Jaime en la obre que escribió llamado “Llibre dels fets” del siglo XIII,, que en español actual viene a decir
“Nuestro padre, el rey Pedro, fue el rey más generoso que nunca hubo, y el más cortés, y el más afable, hasta el punto que era tan espléndido que sus rentas y su patrimonio iban a menos. Y era un buen caballero para las armas, otro como él no había en el mundo (...)”
Durante su reinado, la cultura tuvo un gran auge, gracias a los trovadores, a las grandes ceremonias que se hacían, a la expansión del románico por toda la corona y a la creación de más monasterios y conventos, en los cuales, se empezaría a transmitir por escrito cronicones, poemas, legados y diversos escritos.
Pedro II fue un monarca más interesado en la política exterior, sus acciones guerreras y sus maniobras diplomáticas siempre se desarrollan fuera de las fronteras del Reino
Entre lo hechos mas destacados de su reinado reseñamos los siguientes:
  • Vasallaje prestado a S. Pedro tras su coronación por el Papa
  • Batalla de las Navas de Tolosa
  • Defensa de los cataros, en el “Midi”  francés, donde moriría.
Más información

sábado, 19 de febrero de 2011

REINADO DE ALFONSOII REY DE ARAGÓN, CONDE DE BARCELONA (II PARTE)

HISTORIAS DEL REINADO DE ALFONSO II

Alfonso II es el primer rey de lo que se ha dado en llamar Corona de Aragón. Durante su reinado se produce un cambio de mentalidad en todo occidente y que afecta a los territorios aragoneses, tanto en el campo de las estructuras políticas y sociales, como en el arte y la cultura. En el arte se pasa del estilo románico al gótico y la sociedad sufre una transformación del concepto de feudal a una estructura de tipo estatal, lo cual hace cada vez mayor la participación de los ciudadanos en el desarrollo y desenvolvimiento de la vida de los territorios.
Así el rey Alfonso, que durante su minoría de edad el gobierno real lo realizó una curia formada por nobles de Aragón y de Barcelona, al pasar a la mayoría de edad sigue haciendo uso de esta curia.
La política exterior de Alfonso II tiende a crear un estado complejo en los Pirineos, que se oponga a las apetencias expansionistas de los Reyes franceses, pero que a su vez permita la reconquista peninsular y se mantenga el tráfico comercial con Europa..
En la política interior siguió los pasos de Alfonso I el Batallador, sus acciones siguieron el curso del río Ebro hacia el Mediterráneo y en dirección a Valencia
El Ebro pasa a ser el eje de unión de las economías mediterránea y atlántica.
Zaragoza gracia s a este tráfico mercantil y a que la reconquista ha bajado hacia el Sur (Teruel) pasa a ser el centro y comienza su crecimiento demográfico, al igual que las poblaciones a orillas del Ebro.
Alfonso II muestra preferencia por la ciudad de Zaragoza y en ella reúne la curia extraordinaria en la que el monarca se hace cargo del Reino heredado de su madre, celebra su boda con Sancha, hija de Alfonso VII de Castilla y a Zaragoza acuden visitantes reales tales como Luis VII de Francia y  Sancho el Sabio de Navarra.
Con la reconquista alcanzada por Alfonso II se puede afirmar que Aragón alcanza su máxima expansión territorial.
Una narración conservada  en Teruel  nos ilustra sobre la situación en la frontera (extremadura) del Reino de Aragón.
Según algunos autores, la narración, sirve para ilustrar el origen de la ciudad de Teruel, la mencionada  narración dice:
"Según cuentan los viejos, en el tiempo pasado, de Teruel abajo toda la tierra era de moros. En aquel tiempo vino el noble señor don Alfonso, por la gracia de Dios rey de Aragón, conde de Barcelona y marqués de Provenza, a aquel lugar que era de Santa María de la Villavieja de Teruel, con mucha gente buena y con deseos de tener frontera con los moros, pensando en hacer una villa en esta comarca. Pero viendo que era muy peligrosa, por la gran multitud de moros que estaban por los alrededores, lo olvidó.
Y la buena gente que iba con el rey, comprendiendo su voluntad y su duda, le dijeron: “Señor, dadnos aquellos fueros, franquezas y libertades... y con ayuda de Dios poblaremos una villa en esta comarca, desde la cual conquistaremos y ganaremos más tierra adelante”.
Y el rey, visto el gran peligro y dificultad dijo que él no lo quería ni lo permitía, que sería gran vergüenza y menosprecio comenzar una obra que no podría terminarse, pero que si tal cosa querían hacer, la hicieran por sí, mas no por él ni en su nombre...
Y la buena gente con gran esfuerzo... en el nombre de Dios pusieron en obra la dicha población y recorrieron todas las demás muelas cercanas... y subieron a la muela donde está ahora la plaza y encontraron un bello toro que tenía sobre él una bella estrella. Y luego que los vio el toro co­menzó a bramar y dijeron los adalides que aquí habían buenas señales para hacer la población...
Y con gran trabajo comenzaron a levantar los muros de la villa, no sólo con agua, tierra y piedra, sino con su sangre, porque los unos levantaban los muros y los otros defendiéndolos, combatían con los moros...".

Utebo a 19 de Febrero

viernes, 11 de febrero de 2011

EL PRIMER REY DE ARAGÓN Y CONDE DE BARCELONA

ALFONSO II EL CASTO/ELTROVADOR

Hijo primogénito de la Reina de Aragón Dª Petronila y el Conde de Barcelona, Príncipe de Aragón Ramón Berenguer IV.
Nació en Huesca el 24 de marzo de 1154. El nacimiento en Huesca se debe a que las reinas aragonesas se trasladaban a tal población para alumbrar su primogénito, tradición que se rompió definitivamente al nacer Jaime I el Conquistador.
Alfonso II murió en Perpignan el 25 de abril de 1196, después de una grave enfermedad que le aquejaba desde hacia tiempo. Sus funerales fueron celebrados en Zaragoza y sus restos fueron trasladados al monasterio de Poblet donde permanecen en la actualidad.
Su nombre completo es el de Alfonso Ramón, aunque es conocido como Alfonso II de Aragón. En realidad, en sus documentos y sellos se denominó invariablemente lldefonso.
Fue el primer rey de la denominada Corona de Aragón , ya que en él se unieron el reino de Aragón, que le transmitió su madre Petronila , y los condados  de Gerona, Ausona, Besalú, Cerdaña y Conflent que estaban unidos al de Barcelona , que heredó de su padre Ramón Berenguer IV , conde de Barcelona.
Alfonso II tenía poco más de cinco años cuando sucedió a su padre, que en su testamento oral había dispuesto que fuese tutor Enrique II de Inglaterra (1154-1189). Esta disposición planteó problemas, pues Fernando II de León (1157-1188) se atribuyó tal tutela. Y las fuentes tardías catalanas presentan como tutor a Ramón Berenguer III, conde de Provenza (1162-1166).
La cuestión, sin embargo, es compleja, y se resolvió mediante la transmisión del reino y la potestad hecha por la reina Petronila el 18 de junio de 1164, y la anterior constitución de una especie de consejo de regencia, donde alternaron algunos obispos, nobles y posiblemente representantes de las ciudades, que ya tenían conciencia de su propia personalidad. Precisamente con este motivo se reunían en Zaragoza el día 11 de noviembre de 1164 las primeras Cortes documentadas, donde el rey establecía paces y treguas con el consejo del arzobispo de Tarragona y demás obispos de la «Corona», con el de «los barones de mi reino» y con el de los representantes de las ciudades de Zaragoza, Daroca, Calatayud, Jaca y Huesca. La burguesía entraba por vez primera en la institución que conocemos con el nombre de Cortes.
El joven Rey se educó en Barcelona, rodeado de un consejo de regencia formado por nobles, obispos y representantes de las ciudades.
Se casó en Zaragoza en La Seo con Sancha de Castilla y Polonia (familiar de Alfonso VII de Castilla) el 18 de enero de 1174, a la edad de 16 años, a la que, según el Derecho Canónico, un hombre casado alcanzaba la mayoría de edad. Además, con ello fue armado caballero y pudo actuar al frente de su reino sin la tutoría de los magnates que la habían ejercido desde 1162.
De este matrimonio nacieron: Pedro II de Aragón; Alfonso, conde de Provenza; Fernando, abad de Montearagón; Constanza, reina de Hungría; Leonor, condesa de Toulouse; y Dulce, monja hospitalaria.
Amparó las artes y las normas del amor cortés y él mismo se ejercitó en la poesía, intercambiando escritos con importantes trovadores de la época, como Giraut de Bornelh. También escribió poesía y fue uno de los principales impulsores de la poesía provenzal. Por esta razón también es conocido como Alfonso II el Trovador.
A partir del siglo XIV se acostumbra a llamarlo «el Casto», a pesar de que su propia producción poética testimonia lo contrario; pero así se diferenciaba de los otros monarcas del mismo nombre.
En su reinado es de denotar una doble actuación una interna en la expansión del Reino de Aragón en España y una segunda en la expansión Europea.
Contribuyó poderosamente a la formación territorial de Aragón, ocupando y repoblando las tierras de Valderrobres  (1169), Gandesa, Orta de San Juan y Ulldecona (Tarragona), que unió a Aragón, poniendo sus límites en el Mediterráneo.
Llevó a cabo una política agresiva respecto a los musulmanes de Valencia
Ante el avance y asentamiento de los almohades en Valencia, fortificó primero Teruel  (1169), que más tarde repobló (1171), de esta manera Teruel quedo como puesto avanzado y realizó una serie de incursiones que le llevaron hasta Játiva.
De la misma forma estableció la orden militar de Alfambra  (1174), así como las encomiendas de Castellote  (1180), Aliaga , Cantavieja  y Villel .
Dio el fuero de Teruel, uno de los más importantes de la historia jurídica española.
Colaboró en la conquista de Cuenca (1177), logrando que se suprimiese la obligación que tenían los reyes aragoneses de mantener una espada desnuda en la coronación de los reyes de Castilla.
Gracias a una alianza, en 1186, con Castilla y León, contra Navarra, logró quedar eximido del vasallaje que su padre había jurado prestar a los reyes castellanos. Además, mediante el tratado de Cazorla, estableció con Alfonso VIII de Castilla el futuro reparto de las tierras conquistadas a los musulmanes.
  • Tratado bilateral firmado el 20 de marzo del año 1179, entre el rey castellano Alfonso VIII, y el rey aragonés Alfonso II, en la localidad de Cazorla, aldea fronteriza situada entre Ariza y Huerta, por el que ambos monarcas delimitaron las respectivas zonas de influencia y de futuras conquistas de sus reinos en el territorio oriental de al-Andalus. En el mismo contexto, el primer tratado firmado entre ambos reinos fue el de Tudillén (1151), por el que, Alfonso VII, rey de Castilla y León, y Ramón Berenguer IV, rey de Aragón y conde de Barcelona, establecieron los límites de las futuras conquistas aragonesas en las tierras de los reyes de taifa de Valencia, Denia y Murcia, con la exclusión de la localidad de Lorca y con el homenaje de los reyes de Aragón hacia el rey castellano-leonés
Más adelante cambió sus alianzas y se enfrentó a los castellanos al lado de Navarra.
Estas luchas entre los reinos cristianos finalizaron tras la derrota castellana de Alarcos, frente a los almohades, en 1194, que obligó a un mayor entendimiento frente a la amenaza común
Se preocupó por la disensión habido entre los reyes cristianos, a recomendación del papa Celestino III.
Inició en noviembre de 1195 una peregrinación a Santiago de Compostela, aprovechando la oportunidad para entrevistarse con todos los reyes españoles: Sancho el Fuerte de Navarra, Alfonso VIII de Castilla, Alfonso IX de León y su cuñado Sancho I de Portugal, a quien visitó en Coimbra
Regresó en marzo de 1196 para morir seguidamente.
En la expansión exterior se enfrentó a Raimon V de Provenza por sus derechos sobre Occitania. Incorporó a su corona, tras fuertes luchas, el marquesado de Provenza  (1166), y fue aceptado como soberano por varios señores del norte de los Pirineos, como los de Foix, Bigorre y Razés, entre otros.
De esta manera incorporó a su reino las tierras occitanas de Provenza, el Rosellón y el Pallars Jussà.
La política seguida en el Mediodía francés incorporó el condado de Provenza a la Corona, al morir sin herederos Ramón Berenguer III de Provenza.Años más tarde se hizo con Niza y numerosos señores languedocianos le prestaron y renovaron fidelidad y homenaje como María, condesa de Bearn (en 1170), el vizconde Céntulo V de Bigorra (en 1175), el de Narbona y los señores Bernat Ato de Nimes y Roger V de Béziers (en 1178).
Estableció relaciones con los reyes de Inglaterra, iniciando una norma que será constante a lo largo de la Edad Media, así como con Portugal. A partir de entonces se formó el grupo Aragón-Portugal-Inglaterra, que se opuso generalmente al de Castilla-Francia-Escocia.
Con Alfonso II de Aragón aparece lo que se denominó en los siglos XII al XIV como Casal d´Aragó y que después fue conocido como Corona de Aragón.
En su testamento, Alfonso II dispuso que, a su muerte, ocurrida en abril de 1196, sus territorios se repartieran entre sus dos hijos: Pedro, rey de Aragón y conde de Barcelona (1196-1213), y Alfonso, conde de Provenza, Milhau y Gavaldá (1196-1209).
Con esta disposición testamentaria, además de dotar de un dominio a su hijo menor, el rey sancionó la necesidad de Provenza de disponer de un gobernador propio. En 1185, Alfonso II había nombrado conde de Provenza a su hijo Alfonso, menor de edad; por eso, el rey encargó el gobierno provenzal a procuradores, como Roger Bernat de Foix (1185-1188), Barral de Marsella (1188-1192) y Lope Jiménez.

Retrato de Alfonso II realizado por Filippo Ariosto para la Diputación del Reino en el siglo XVI
Documento de cesion del reino de Aragon de Dª Petronila a su hijo Alfonso Ramón (Abdicación)
Mapa sesgado habla de Cataluña cuando era algo inexistente, pero se puede apreciar la dimensión del Reino de Aragón
Fuentes: Wikipedia, Enciclopedia Aragonesa, Aragón en su historia, Cai

viernes, 4 de febrero de 2011

ADULTERACIONES DE LA HISTORIA

¿Existio alguna vez la Corona Catalano-aragonesa? ¿Existía Cataluña con el Conde de Barcelona Ramón Berenguer IV?

A juzgar por lo que podemos leer actualmente, en los manuales de historia, Uno de los muchos enigmas y recovecos de la España Medieval es la creación de la Corona de Aragón, que unía el reino del mismo nombre y varios condados de lo que mucho más tarde se llamaría Cataluña,
Durante diecisiete años he sido Profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y siempre me ha sorprendido la gran incultura existente entre los Universitarios y en la sociedad Catalana, en general, en todos los aspectos referentes al Reino de Aragón y a la Corona Aragonesa.
Las nuevas generaciones estudian textos escritos, siguiendo intereses políticos que distorsionan  los hechos históricos, es decir se proyecta una idea política del presente en el pasado, aunque para ello se deba falsear el pasado adulterándolo hasta el mayor de los ridículos.
Estos falsos eruditos e “intelectualoides”, del tres al cuarto, se han formado en la lectura de Orwell en su obra 1984, en la que nos describe, como, el poder, manipula la memoria histórica, en base a las necesidades del momento presente y con el fundamento de la incultura del pueblo al que se dirige, para manipularlo.
Es frecuente, en la CCAA de Cataluña, el oír conceptos tales como: Corona catalano-aragonesa, Confederación catalano-aragonesa, Reino de Cataluña, Reyes de Cataluña y otras muestras de falta de conocimiento y cultura histórica así como del mas mínimo rigor científico, que lo único que intentan es el proyectar ideas nacionalistas del momento actual en el pasado.
¿Existió alguna vez la Corona-catalano-aragonesa?
Rotundamente podemos afirmar que jamás existió, a pesar de los actuales pseudo intelectuales catalanes.
¿Qué paso en el Reino de Aragón?
En realidad, Barcelona aparece en el horizonte político del Reino de Aragón cuando tanto la nobleza castellana como la aragonesa sabotean la unión de ambos reinos acordada en la boda del Batallador con doña Urraca, princesa heredera de Castilla, que preludiaba en tres siglos el eje de la unión peninsular,
Los nobles aragoneses eran tan feroces e intratables como los de Castilla, y ante la posibilidad de la unión y la pérdida de poderes y privilegios sacaron de su monasterio al hermano monje del Batallador; es decir al futuro rey Ramiro II de Aragón.
Ramiro y los nobles aragoneses conscientes de la fragilidad de un Reino que podía ser reclamado en derecho por Alfonso VII de Castilla; El Emperador, hijo de Urraca, casaron a la infantina Petronila con el barbado conde de Barcelona que, de ese modo, se convertía en rey consorte de Aragón.
Pero, ahí está el intríngulis, no en rey del todo. Ramón Berenguer IV mandó mucho en Aragón mientras vivió.
Según la tradición aragonesa, las mujeres podían transmitir la corona pero no reinar, así que Petronila, hija del rey Ramiro II, sólo fue reina de Aragón para hacer rey a su hijo Alfonso II. Como éste era el heredero del Condado de Barcelona y el Reino de Aragón estaba unido al Reino de Navarra, la boda de Ramón y Petronila alumbró algo más que un heredero: una gran heredad.
Tuvo descendencia con Petronila cuando ésta pudo tenerla y esa criatura heredó el Reino de Aragón y el Condado de Barcelona con las demás tierras de su padre, pero Ramón Berenguer nunca se tituló rey. No lo fue de derecho, aunque sí lo gobernó y configuro en una nueva forma.
En nuestros días, suele denominarse a la obra de este conde barcelonés, la «Confederación catalano-aragonesa», con el que algunos pretenden enterrar el nombre y el mérito de la obra de Ramón Berenguer IV, que es la del Reino de Aragón. Cataluña no existía, ni siquiera de nombre, en aquellos años. Ramón Berenguer IV añadía varios condados menores al de Barcelona, exactamente los de Gerona, Ausona, Besalú, Cerdaña y Conflent, pero había otros cinco no eran suyos e incluso el más importante, Urgel, rival antiguo de Barcelona, le privaba de tener frontera con Aragón. Tampoco le pertenecían los de Ampurias, Rosellón y los  dos Pallars, Jussá y Sobirá, típicos territorios de la antigua Marca Hispánica, descolgados a ambos lados de los Pirineos y sin acabar de decidirse entre los centros políticos más importantes: Tolosa y Barcelona.
El talento de Ramón Berenguer IV consistió en que cambió el sentido de lo peninsular, trazando una línea de alianzas con Aragón como socio pero sin que los aragoneses pudieran sentirse limitados en su designio de autonomía y de expansión, que ya desde Alfonso I tenía en Valencia su objetivo político y militar.
Al socaire de la alianza con los aragoneses se fue configurando Cataluña en torno al Condado de Barcelona.
Por la unión dinástica de los Reinos aragonés y navarro, Ramón Berenguer IV tuvo un margen de maniobra que empleó para avanzar por el Este como sus socios habían hecho por el Oeste: eso sí, manteniendo la alianza con Alfonso VII de Castilla.
Esa lealtad mutua permitió campañas militares muy notables y un nuevo reparto del mapa de la Reconquista.
Utebo a 4 de Febrero de 2011
Imagenes obtenidas en google

sábado, 29 de enero de 2011

EL NUEVO REINO DE ARAGON

2 Principales hechos de la vida del Conde de Barcelona

Podemos afirmara que no fue ningún rey aragonés sino un conde de Barcelona, Ramón Berenguer IV, el que creó la que con el tiempo iba a convertirse en una de las potencias mediterráneas y, sobre todo, constitutiva y constituyente de la época de apogeo español en el mundo. Es decir el Reino de Aragón.
El Conde de Barcelona creó las bases de un nuevo Aragón que se adaptaba bien a la realidad de la época y a las posibilidades de Ramón Berenguer, un político de primera magnitud.

Veamos algunos hechos de la vida y obra del Conde de Barcelona Ramón Berenguer IV

Ramón Berenguer IV recibe a la muerte de su padre en 1131, el Condado de Barcelona mientras que su hermano gemelo Berenguer Ramón le sucede en Provenza.
El 26 de mayo de 1135 acudió a León para la coronación de Alfonso VII como “Imperator totius Hispaniae” (Emperador de toda España) ante el legado pontificio y los principales nobles de España y el sur de Francia, incluyendo musulmanes.
El apoyo de Ramón Berenguer IV a Ramiro II, hermano del Batallador, frente las ambiciones territoriales de los castellanos, le reportó la gratitud del aragonés, quien le ofreció a su hija Petronila en matrimonio.
En agosto de 1137 se desposó con Petronila , hija de Ramiro  II el Monje, en Barbastro, recibiendo el reino de Aragón para gobernarlo, en calidad de Príncipe de Aragón
En ese momento el Reino de Aragón unía el Reino del mismo nombre, heredado por doña Petronila, con los Condados de Barcelona Gerona, Ausona, Besalú, Cerdaña y Conflent
Su diplomacia consiguió que tanto las órdenes religiosas, como Alfonso VII de Castilla aceptaran esta situación, para lo cual hubo de conceder amplios privilegios a las primeras y prestar vasallaje al castellano por las plazas al oeste del Ebro.
Recuperó las tierras perdidas tras la muerte de Alfonso  I el Batallador en la Comunidad de Daroca, los Monegros y bajo Cinca. Repobló Alcañiz (1157)..
Su política exterior se centró entonces en la expansión de catalanes y aragoneses hacia el sur, y en la defensa de sus derechos en Occitania. Tomó Tortosa en 1148 y un año más tarde, Lérida, Fraga y Mequinenza.
En 1151, con el tratado de Tudellén, pactó con Alfonso VII el reparto de la conquista de las tierras musulmanas, así como el del reino de Navarra.
La política occitana empezó a convertirse, durante su reinado, en uno de los principales focos de interés para la Casa de Barcelona.
La implicación de la Corona aragonesa en la política de los grandes reinos europeos llevó a Ramón Berenguer IV a la firma de alianzas con Enrique II Plantagenet, duque de Aquitania, y con el emperador Federico I Barbarroja, a través de las cuales defender sus intereses en la región
Gobernó desde Barcelona, realizando algunas visitas esporádicas a Aragón, lo que sirvió para que se afianzase el individualismo aragonés.
Gracias a la fuerza militar terrestre que le daban las armas aragonesas y a su tradicional alianza con Génova, Ramón Berenguer IV no sólo se mantuvo como regente y luego protector de Provenza, sino que emprendió dos campañas de limpieza de piratas en coordinación con Alfonso VII.
La más importante, en 1147, fue la toma de Almería, meca de la piratería mediterránea a mediados del siglo XII. Y al año siguiente, la toma de Tortosa. Unos meses después (1149) cayeron Lérida y Fraga, con el apoyo del mismísimo Conde de Urgel. En 1154, en una operación de menor envergadura cayeron Ciurana y Mequinenza.
La muerte del conde barcelonés se produjo de súbito y cuando estaba en el apogeo de su gloria y en la plenitud de sus facultades. Había emprendido un viaje para tratar con Federico Barbarroja, emperador de Alemania, los sempiternos problemas de Provenza con el Conde de Tolosa. Pero una súbita infección lo postró en un remoto lugar del Piamonte, Borgo San Dalmazzo, donde falleció el 6 de agosto de 1162.
No llegó a cumplir los 48 años. Sus restos fueron enterrados en el monasterio de Ripoll, en loor de santidad. No llegó a ser canonizado y en los siglos XVIII y XIX bárbaros franceses y españoles se cebaron con sus cenizas. En 1794, las tropas de la república gala asaltaron Ripoll y robaron la espada de su ataúd, deteriorando su cuerpo incorrupto.
Peores fueron los migueletes de Ripoll, que en 1837 sacaron la momia, la sometieron a juicio junto a los condes allí enterrados y terminaron pegándole fuego.
Pero la figura histórica de Ramón Berenguer IV sobrevive a escarnios y manipulaciones.

UTEBO a 29 de Enero de 2011

viernes, 14 de enero de 2011

RAMON BERENGUER IV PRINCIPE DE ARAGÓN

RAMON BERENGUER IV

PRIMERA PARTE
Hijo de Ramón Berenguer III y de Dulce I de Provenza. Era nieto por línea paterna de Ramón Berenguer II y de Mafalda de Apulia-Calabria, y por línea materna de Gilberto de Gévaudan y Gerberge de Provenza.
A la muerte de su padre en 1131 recibe el Condado de Barcelona, mientras que su hermano gemelo Berenguer Ramón le sucede en Provenza.
Nació en 1114 y murió en 1162. Príncipe de Aragón, Marqués de Provenza y Conde de Barcelona. Casado con Dª Petronila Reina de Aragón hija del Rey Ramiro II “El Monje”
Los acuerdos matrimoniales por los que se rigió el enlace se establecieron según el derecho aragonés y, según algunos historiadores, se establecieron bajo la forma de Matrimonio en Casa.
Esto supone que, al no haber heredero varón, el esposo cumple la función de gobierno, pero no la de cabeza de la casa, que solo se otorgará al heredero. A partir de este contrato, quien tiene la última potestad no es el esposo, sino el Señor Mayor de la Casa de Aragón, hasta que el heredero legítimo adquiera la potestad (y en el caso del reino de Aragón, el reino, título de rey y cabeza de la Casa de Aragón) y, por tanto, asumía el linaje de la Casa de Aragón él y sus herederos “per saecula saeculorum”, por lo que, desde ese mismo momento se extingue el linaje de la Casa de Barcelona, tras el Casamiento en Casa en que se subsume en la Casa de Aragón en 1137,
Es decir el Rey Ramiro II depositó en su yerno el reino pero no la dignidad real, firmando Ramón Berenguer IV en adelante como Conde de Barcelona y Príncipe de Aragón.
Ramiro renunció al gobierno, aunque no a su título de rey, pues seguía siendo el Señor Mayor de la Casa de Aragón hasta que su nieto Alfonso no cumpliera la mayoría de edad. De esta manera, Ramiro cumplió la misión de salvar la monarquía y así también se uniría el Reino de Aragón con el Condado de Barcelona y volvió al convento donde paso el resto de su vida.
La unión del Reino de Aragón y el Condado de Barcelona Era una unión patrimonial, ya que ambos reinos conservaban sus leyes y sus instituciones, y Ramón Berenguer IV poseía los territorios de Aragón sólo en usufructo, pues éstos, según las capitulaciones matrimoniales, correspondían a los hijos de Petronila.
Murió en Italia, dejando el condado de Barcelona a su hijo Alfonso  II, que heredaría de su madre Petronila el reino de Aragón
De esta manera se produjo la unión entre el Reino de Aragón y el Condado de Barcelona, siendo Alfonso II “El casto o el Trovador” el Primer Rey de Aragón que ostenta el título de Conde de Barcelona.

domingo, 9 de enero de 2011

EL MATRIMONIO DE Dª PETRONILA

¿Cómo fue posible que Dª Petronila con tan solo nueve meses se casase con el Conde Ramón Berenguer IV de 24 años de edad?
Se explica de conformidad con el derecho imperante en la época y que brevemente resumimos:
 
En La España de la Baja Edad Media el matrimonio era una institución inspirada en el derecho germánico.
Con la introducción del rito romano, en la sociedad cristiana, se comenzó a desplazar el matrimonio godo. El matrimonio pierde, en parte, de esta manera su concepción civil y tiene un carácter más sacramental (religioso)
En la Alta Edad Media el matrimonio legal se divide en dos fases:
  1. Los esponsales
  2. La entrega de la esposa o boda
El matrimonio tenía un efecto plenamente jurídico desde el contrato de esponsales, que era establecido firmemente entre el padre de la mujer y el marido, y se acordaba sin necesidad de obtener el consentimiento de la mujer o con esta en minoría de edad.
El novio pagaba una dote que consistía en la entrega de un patrimonio, que normalmente era en tierras, castillos, siervos, etc. Que se fijaba en un documento legal, que se denomina “contrato de arras”
La boda era la culminación del matrimonio y en ella la mujer salía de la casa paterna para habitar en la del marido, una vez cumplida la edad legal para yacer con él, todo ello tras la celebración de la ceremonia religiosa y el ritual festivo. (traditio puellae)
La edad legal para la mujer era de catorce (14) años.
El único efecto legal que tenia este matrimonio, era que la patria potestad sobre la mujer pasaba del padre al marido.
Era el momento de la primera noche de bodas, transcurrida la cual, la mujer recibía a cambio de su virginidad un regalo del marido (matutinale donum).
Ramiro y Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, llevaron a cabo el acuerdo, de esponsales  en Barbastro el 11 de Agosto de 1137;
La boda de doña Petronila con el Conde de Barcelona Ramón Berenguer IV se celebró en Lérida en 1150, cuando la reina alcanzó la edad legal para contraer matrimonio, es decir catorce años.

Imagen
Petronila de Aragón en una genealogía de época de Martín I el Humano. En ella aparece («Peronella:reyna») con atributos reales (corona, cetro, al igual que el heredero del reino, Alfonso II de Aragón), unida al conde Ramón Berenguer IV que ofrece el anillo de desposado
Fuente: wikipedia.org
UTEBO  9 de enero del año 2011