lunes, 3 de enero de 2011

RAMIRO II "El Monje"

Vida y obra
Ramiro II es el último de los hijos del matrimonio de Sancho Ramírez y Felicia de Roucy.  Es por tanto, hermano de los Reyes de Aragón Pedro I y Alfonso I “El batallador”
Parece que nació en Jaca en el año 1084 y murió en Huesca el 16 de Agosto de 1157.
Ramiro fue rey de Aragón con el nombre de Ramiro II “El Monje” entre los años 1134 y 1157. Su reinado efectivo fue desde el 1134 al 1137, es decir el tiempo necesario para organizar su sucesión.
Ramiro es enviado por su padre al Monasterio de Saint Ponce de Thomieres (Francia), con la intención de que fuera monje. Ramiro vivió en el monasterio su infancia, conociéndose que en 1105 aún estaba en Saint Ponce
Al morir su hermano Pedro sin descendencia y ser proclamado rey, su otro hermano, Alfonso, le obligó a acercarse más a la Corte aragonesa.
En el año 1110 Ramiro ya está en Aragón y el Rey Alfonso I le encarga el gobierno de la abadía de Sahagún donde consiguió la enemistad de los monjes y el respeto de la burguesía.
En 1114 es nombrado Obispo de Burgos y posteriormente lo sería en Pamplona  aunque no se reconocen canónicamente. Reconocido esta su paso como Abad electo de San Pedro el Viejo (Huesca) y Obispo, también electo en Roda.
En el reinado de Alfonso I, el Reino de Aragón sufrió modificaciones con las conquistas y su consiguiente expansión territorial, pero ello llevo a una profunda crisis económica, que dio lugar al descontento de los nobles y las consiguientes tensiones sociales. La derrota en Fraga (1134), de las tropas de Alfonso, puso de manifiesto la fragilidad del ejército aragonés. Que junto con el testamento realizado con anomalías jurídicas y que instituía tres coherederos: las Ordenes del Temple, del Santo Sepulcro y la del Hospital de San Juan; creó graves problemas en el reinado de Ramiro II
Como puede apreciarse  la participación, de Ramiro II, en el ejército y en la política era muy escasa, ya que su vida había transcurrido por otros derroteros..
Los hitos más señalados del reinado efectivo de Ramiro II son la secesión de Navarra, el ataque del reino de Castilla., la rebelión de los nobles y la sucesión del reino de Aragón.
Nada más comenzar su gobierno el rey Ramiro II se enfrentó a la secesión de los pamploneses.
Con la elección de García IV, los territorios del reino de Pamplona quedaban separados de facto. Pamplona pretendía que Aragón había sido desde siempre una parte o prolongación del Reino, mientras que los aragoneses argumentaban que los territorios de Pamplona eran suyos y debían de pertenecer a Aragón.

Ante esta situación del Reino de Aragón el rey Alfonso VII de Castilla quiso aprovechar las disensiones internas entre aragoneses y pamploneses para aumentar su territorio.
Para ello atacó y en mismo año 1134 se apoderó de Tarazona, Daroca, Calatayud y Zaragoza. De esta conquista perdura el León en la enseña de Zaragoza
Ante esta situación e impresionado por las conquistas de Alfonso VII de Castilla, León, Ramiro II busco la concordia con los pamploneses ello se consiguió en el pacto de Vadolenguo.
En Vadoluengo se celebró una asamblea con representantes de ambos reinos, y se llegó a un acuerdo mediante el cual se reconocía que los dos reinos serían considerados como uno solo, que el rey Ramiro II sería considerado de mayor autoridad y como un monarca civil, mientras que García IV sería el jefe del ejército.
Creyendo en la buena fe de García IV, Ramiro II se trasladó a Pamplona para ratificar el acuerdo. Pero una vez allí el monarca aragonés se enteró que García IV pretendía tenderle una trampa y apresarle, por lo que Ramiro se escapó una noche de Pamplona acompañado de cinco servidores adictos a él.
Ambos monarcas creyeron que la guerra entre ellos sería inminente. García IV comenzó a reunir a su ejército y a hacer nuevas donaciones y mercedes para captar voluntades entre sus súbditos pamploneses.
Por su parte, Ramiro II buscó la alianza de Castilla, pues no se fiaba de sus dotes guerreras.
Alfonso VII de Castilla vio una oportunidad de expandir el reino de Castilla y accedió a una alianza con el débil monarca aragonés.
La guerra entre ambos reinos Aragón y Pamplona, se evitó  y se fijaron las fronteras entre los Reinos de Aragón y Pamplona.
Desde el principio de su reinado Ramiro II mostró una gran preocupación porque la corona no quedara sin heredero. Después del fracaso en prohijar a García Ramírez de Pamplona, ya rey de los pamploneses, procuró obtener un heredero para el reino de Aragón.
Para ello se casó el 13 de noviembre de 1135 en la catedral de Jaca con Inés de Poitou, una noble viuda francesa que había demostrado fertilidad en un primer matrimonio. (Había tenido varios hijos)
Previamente a esta boda, el año de su coronación (1134) Ramiro II tuvo que pedir dispensa al Papa para contraer matrimonio, dada su condición de religioso.
En el año 1135, parte de la nobleza aragonesa le reprocha al monarca su falta de carácter, incluso se le llega a conocer con el apodo de "rey cogulla" ó el no menos despectivo de "fray treguas".
Se produce incluso una rebelión nobiliaria y Ramiro II está a punto de perder el trono, debiendo salir del Reino de Aragón. En este contexto pasará a la historia como principal actor de lo que se conocerá después como LA CAMPANA DE HUESCA
Del matrimonio, con Inés de Poitou, nació la heredera, Petronila, el 29 de junio de 1136. A finales de ese mismo año, el rey y su esposa se separaron.
Inés se retiró entonces al monasterio de Santa María de Fontevrault, donde murió hacia el año 1159.
Aquí le surgió un nuevo problema a Ramiro II Petronila sería Reina de Aragón de titulo pero sin potestad para ejercer como tal, debido a su condición de mujer.
Mientras tanto se estaba negociando con el Reino castellano y las negociaciones entre ambos reinos iban por buen camino.
Cuando Alfonso VII se enteró de que Ramiro II había contraído matrimonio (1136) con Inés de Poitiers, hija (o nieta) de Guillermo, duque de Guyena; asi como del nacimiento de Petronila, el rey Alfonso de Castilla, que era un sagaz diplomático, y quería heredar los territorios aragoneses propuso un acuerdo. 
Para ello se reunió con el rey Ramiro en Alagón y le propuso la devolución de la ciudad de Zaragoza y el reconocimiento como vasallo del aragonés en los otros territorios conquistados en 1134 a cambio de que su hija Petronila, de un añito de edad, se casara con el primogénito de Alfonso VII.
No se sabe si Ramiro accedió o no; pero sí sabemos que los nobles aragoneses, que habían obtenido gran preponderancia debido a la debilidad del rey, se negaron a ello, temerosos de acabar siendo absorbidos por Castilla.
Ante esta situación, Ramiro II prometió a su hija Petronila, con, apenas, un año de edad, con Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, que tenía 24 años.
Los esponsales se firmaron en Barbastro el 11 de agosto de 1137. Las condiciones jurídicas para el acuerdo se establecieron con la conformidad de Ramiro el Monje y Ramón Berenguer IV. El 27 de agosto, durante su estancia en el castillo de Ayerbe,
Ramiro el Monje extiende un documento en el que confirma las donaciones hechas por Ramiro II a Ramón Berenguer en los esponsales de futuro de Barbastro.
El 13 de noviembre de ese mismo año, Ramiro II delegó en su yerno la potestad real, aunque no su dignidad y título real. “Maguere yo de a tu, el regno, pero mi dignidad real non lexo”
Desde ese momento Ramón Berenguer, con título de príncipe de Aragón y conde de Barcelona, se hace cargo de los dos Estados, el Reino de Aragón y el Condado de Barcelona.
Ramiro II se retiró a su vida clerical en el monasterio de San Pedro el Viejo de Huesca.
En el mes de agosto de 1150 se celebró la boda del conde Ramón Berenguer y Petronila en Lérida, al adquirir esta la edad canónica de 14 años permitida por la iglesia para consumar el matrimonio.

De esta manera, Ramiro II el Monge cumplió la misión de salvar la monarquía aragonesa, reteniendo para el y su nieto el titulo de Rey de Aragón.
Ramiro II “el monje” fue Rey de Aragón hasta su muerte en 1157, a partir de ese momento la reina de Aragón fue su hija Petronila que en año 1164 abdicó a favor de su hijo Alfonso, que paso a ser el Rey Alfonso II, de Aragón
Utebo 3 de Enero 2011


1 comentario:

  1. Cuando explicáis historia de Aragón suelo percibir un absoluto menosprecio a la figura de Ramón Berenguer IV (transmitiendo la sensación de que “solo era el consorte de la reina”). Obviáis que cuando él comienza a gobernar en Aragón (en 1137), parte del territorio estaba ocupado por tropas castellanas, que el papado (a quien costaba poco en aquellos tiempos de declarar una cruzada) y las órdenes religiosas no reconocieron nunca a Ramiro II y exigían el cumplimiento del testamento de Alfonso, y que al sur los musulmanes estaban pendientes de ver si podían aprovecharse de la situación. Ramón Berenguer llega a acuerdos con el rey de Castilla y consigue la paz y la retirada de las tropas; también con las tres órdenes religioso-militares y con el papa, que dan como cumplido el testamento de Alfonso (y lo hace sin “ofender” a Aragón, a pesar de que las posiciones de los aragoneses y del papado son absolutamente opuestas en este tema) y, “a ratos muertos” sigue con la “reconquista”. Y, a pesar de sus éxitos diplomáticos y militares, mantiene hasta el final la palabra dada y respeta todos los acuerdos. Por todo ello, y a pesar de que fuera catalán, creo que merecería más respeto por parte de un pueblo al que él gobernó bien, y al que él respetó.

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