domingo, 2 de octubre de 2011

Jaime II y el Reino de Aragón


Desde el punto de vista de la historia interna del reino de Aragón, el gobierno de Jaime II supone la salida del bache socio-económico que había prevalecido durante parte del reinado de Jaime I y los de Pedro III y Alfonso III.
Los problemas que sus dos inmediatos antecesores habían tenido con los nobles aragoneses que integraron la Unión Aragonesa desaparecieron.
La solución al problema, que representaba la Unión, fue el intento de invasión francesa del reino, como consecuencia del problema siciliano, Esta situación hizo que todos los nobles se apiñaran con su rey, con quien colaboraron desde las primeras Cortes de Zaragoza, celebradas en 1291, y en las que Jaime II fue coronado tras jurar los Fueros
En 1301 la Unión volvió a rebelarse, pero, esta revuelta, tuvo escaso eco, sin resultados prácticos y fácilmente sofocada.
La administración aragonesa es reestructurada, acomodándose a los nuevos tiempos y necesidades, y se zanja el problema fronterizo entre los Condados (Actual Cataluña) y Aragón (1300) mediante sentencia por la que Sobrarbe, Ribagorza y la Litera son declaradas incuestionablemente aragonesas, acabando así con el problema originado por las divisiones territoriales de Jaime I.
La mayor parte de la sociedad aragonesa participa en la política de Jaime II. La nobleza renuncia a las anteriores reivindicaciones unionistas,  por ello se ve favorecida por la entrega de honores diversos.
Los aragoneses, en general, colaboran activamente en las campañas murciana y sarda con crecidas aportaciones de tropas y dinero.
Las disposiciones anti-judaicas de los reinados anteriores, e incluso de los primeros momentos de Jaime II, no sólo desaparecen sino que se truecan en una política de protección
Después de medio siglo, se vuelve a acuñar moneda en Sariñena. La economía se rehace y se produce una reactivación, que se observa en obras tales como las reformas de La Seo de Zaragoza, el Palacio Real de Ejea de los Caballeros
En el ámbito religioso, la sede zaragozana se desgaja de la tarraconense, convirtiéndose en metropolitana  (1318), quizás en pago a la ayuda recibida por las Cortes y el Justicia frente a la Unión
Carácter especial tiene la supresión de los Templarios en todos los territorios de la Corona de Aragón. Los bienes de la Orden del Temple se repartieron, en su mayor parte fueron a parar a la Orden del Hospital.

Utebo a 2 de Octubre de 2011

lunes, 29 de agosto de 2011

Jaime II de Aragón: Política Peninsular

Con respecto a su política peninsular podemos destacar las siguientes efemérides:
En 1291, siendo Rey de Sicilia, recibió también la Corona de Aragón, al morir sin descendencia su hermano Alfonso III, y se alió con el rey de Castilla, con una alianza matrimonial frustrada por el Papa a causa de la consanguinidad de los prometidos.
Intentó obtener una alianza con el sultán Khalil en 1292, pero al disminuir las amenazas exteriores, la dejó sin ratificar.
Jaime II había colaborado con Sancho IV de Castilla en la toma de Tarifa, El rey aragonés intervino en las luchas provocadas por la minoría de edad de Fernando IV, apoyando a Alfonso de la Cerda, pretendiente a la Corona castellana.
Con esta política, Jaime II pretendía la ocupación y anexión del reino murciano,
En 1296 iniciaría una contienda con Castilla para conquistar el Reino de Murcia. Alicante sería la primera ciudad en caer en el mes de abril, y tras ella Elche, Orihuela, Guardamar del Segura y Murcia.
En 1298 tomaría Alhama de Murcia y Cartagena y el 21 de diciembre de 1300 finalizaba la contienda con la conquista de Lorca.
Por la Sentencia Arbitral de Torrellas (1304) y el Tratado de Elche (1305) se firmaría la paz con Castilla, devolviéndole la mayor parte del Reino de Murcia, quedando las comarcas de Alicante, Orihuela y Elche en el Reino de Valencia.
La ciudad de Cartagena no sería para Jaime II, por condescendencia, de éste, con el famoso infante don Juan Manuel, uno de los principales personajes de esta época.
El fin de la guerra llevó ahora a los aragoneses a luchar junto a los castellanos contra Granada, tomando parte en los asaltos a Ceuta, Gibraltar y Almería.
En las cortes de Zaragoza de 1301 Jaime II de Aragón dictaminó que Ribagorza pertenecía a Aragón y que sus límites estaban en Almacellas. Aunque en las cortes de Barcelona de 1305 se protestó esta situación, Jaime II el Justo, tras pedir un informe al Justicia Jimeno Pérez de Salanova, confirmó que Ribagorza se incluía en Aragón.1
Consolidó la, denominada, Corona de Aragón al declarar la unión indisoluble entre los reinos de Aragón y Valencia y el Condado de Barcelona (1319).
Obtuvo el vasallaje de los reyes de Mallorca (miembros de la casa real aragonesa).
Recuperó el Valle de Arán.
Reforzó la posición de la Corona sometiendo a la nobleza con el apoyo de las ciudades.
Hizo avanzar la frontera del reino de Valencia a costa del de Murcia, aprovechando la intervención en las disputas sucesorias castellanas (1304).
Reforzó la defensa del flanco sur frente a los musulmanes creando para ello la orden militar de Montesa (1317), aprobada por el papa Juan XXII en 1317, con el fin de luchar contra los musulmanes.
Fundó en 1300 la Universidad de Lérida y en 1305 el Consejo (actual Senado) en Crevillente.
Dirige el fracasado asedio a Almería en 1309.
Desterró de su territorio a los templarios.
Al final de su reinado, en 1325, las Cortes reunidas en Zaragoza acordaron la supresión del tormento.

Se casó cuatro veces: con Isabel de Castilla, Blanca de Nápoles, María de Chipre y Elisenda de Moncada. Sólo tuvo descendencia con su segunda esposa, Blanca de Nápoles, naciendo diez hijos de dicho matrimonio:
Realizando los siguientes repartos territoriales acuerdos matrimoniales:
Jaime de Aragón y Anjou (1296-1334), que renunció a sus derechos reales.
Alfonso IV de Aragón (1299-1336), rey de Aragón, rey de Valencia y conde de Barcelona.
María de Aragón y Anjou (1299-1347), casada con Pedro de Castilla y de Molina y, después de enviudar, monja en el Monasterio de Santa María de Sigena.
Constanza de Aragón (1300-1327), casada con Don Juan Manuel.
Blanca de Aragón y Anjou (c. 1301-1348), monja y priora en el Monasterio de Santa María de Sigena.
Isabel de Aragón y Anjou (1302-1330), que casó en 1315 con Federico I de Austria.
Juan de Aragón (1304-1334), arzobispo de Toledo, de Tarragona y patriarca de Alejandría.
Pedro IV de Ribagorza (1305-1381), conde de Ribagorza, de Ampurias y de Prades.
Ramón Berenguer de Aragón y Anjou (1308-1364), conde de Prades y señor de la Villa de Elche.
Violante de Aragón y Anjou (1310-1353), casada con Felipe, déspota de Rumania e hijo de Felipe I de Tarento, y posteriormente con Lope Ferrench de Luna, primer conde de Luna.

Utebo 29 de Agosto de 2011

viernes, 19 de agosto de 2011

JAIME II REY de ARAGON

JAIME II DE ARAGON

Rey de Aragón, nació en Valencia, en el año 1267 y murió en Barcelona, el año 1327. 
Era el segundo hijo de Pedro III y de Constanza de Sicilia, A la muerte de su padre heredó el reino de Sicilia en 1285
Al morir sin descendencia su hermano Alfonso III, Jaime paso el a ser su heredero de esta manera, en el año 1291 recibió también el Reino de Aragón.
Jaime II fue Rey de Aragón, Valencia, Sicilia y Conde de Barcelona.

 Política con el Reino de Sicilia
Las primeras actuaciones políticas las desarrolló en Sicilia, donde fue lugarteniente desde mayo de 1283 hasta la muerte de su padre, en 1285, en medio de constantes intrigas, rebeliones y conjuras.
Muerto Pedro III, mientras su hermano Alfonso III, como primogénito, se convertía en rey de Aragón (1285-1291), Jaime heredaba el trono de Sicilia, siendo coronado en Palermo en 1286, con plena independencia del rey aragonés, con quien mantenía excelentes relaciones
Respetuoso con la constitución otorgada a la isla en 1286, convocó Cortes en 1286, 1288 y 1291, pero será la guerra contra el Papado y los ejércitos franco-angevinos, ansiosos de apoderarse de la isla, el principal problema que resolver, para el que contará con los almogávares y el almirante Roger de Lauria.
El Papa y el Rey de Francia, en sus deseos de aislar a Jaime, lograron arrancar de Alfonso III el tratado de Tarascón. (1291), por el que éste, a cambio de serle levantada la excomunión, se comprometía a no ayudar a su hermano, el rey siciliano.
Pero el fallecimiento de Alfonso III, en ese mismo año, no sólo dejaba sin efecto lo pactado en Tarascón, sino que convertía a Jaime en rey de Aragón, con el nombre de Jaime II (1291-1327), haciéndose coronar en Zaragoza en medio de grandes fiestas.
El deseo de conservar Sicilia, de donde siguió denominándose rey, mientras su hermano Fadrique  actuaba allí como su lugarteniente, le aconsejó firmar el tratado de Monteagudo en el año 1291 con el rey castellano Sancho IV el Bravo, con quien estaba en guerra a causa de la defensa que la casa real aragonesa venía haciendo de los infantes de la Cerda, aspirantes al trono castellano.
El tratado de Monteagudo tendrá importancia decisiva para el futuro, puesto que significa el reparto del Mediterráneo norteafricano, de forma que la Corona de Aragón se reservará la zona de influencia de las costas actuales de Argelia y Túnez, en tanto que para Castilla quedaban las costas del actual Marruecos, aproximadamente.
Jaime II, además, ayudaría al castellano en la toma de Tarifa (1292).
Mientras, la guerra en Sicilia había continuado sin interrupción. La diplomacia aragonesa trabajó con intensidad en el frente castellano y en el italiano. En el segundo, se llegaba a la firma del Tratado de Anagni en el año de 1295, con el papa Bonifacio VIII y Carlos de Anjou, rey de Nápoles. Éste renunciaba a sus pretendidos derechos a la Corona de Aragón, mientras Jaime II lo hacía respecto de Sicilia, mientras recibía la enfeudación de Córcega y Cerdeña y se pactaba el matrimonio con Blanca de Anjou, hija de Carlos II.
Los sicilianos no aceptaron la decisión de Anagni y se apiñaron en torno a Fadrique, hermano de Jaime II, quien, muy a pesar suyo, tuvo que combatirle.
La resistencia de Fadrique fue tenaz, y obligó al papa y a los Anjou a renunciar momentáneamente a sus derechos sobre Sicilia, con la firma de la paz de Caltabellota (1302), si bien se estipulaba que, tras la muerte de Fadrique, Sicilia pasaría a Carlos II de Nápoles.
Imagen retrato de Jaime II de Manuel Aguirre
Utebo 19 de Agosto de 2011

sábado, 30 de julio de 2011

Privilegio de la Unión Aragonesa

PRIVILEGIO DE LA UNIÓN

Pedro III el Grande, en su corto reinado (1276-85) y antes de que se cree la Unión, ejerza sus funciones libremente
La toma de Sicilia, demandando dinero y hombres para llevar a cabo su impresa es el desencadenante de la negativa de los nobles aragoneses, y maniaten al rey con una reglamentación (el Privilegio General de Aragón de 1283) que anula la autoridad regia e impide la actuación de éste en cualquier causa y orden.
No hay lugar a pacto en Aragón, el rey se somete a lo que estipulen las Cortes, bajo amenaza de retirarle la obediencia, bien por escoger otro rey, bien, como le ocurrió en la realidad por quedar excomulgado por Roma, que haciendo gala del más profundo y estricto sentido del feudalismo, propone su propio monarca (Carlos de Valois).
Las Cortes de Barcelona seguirán el mismo ejemplo que las de Aragón, pero aquí por lo menos el rey puede negociar, aunque las condiciones sean también muy duras y el monarca tenga que hacer numerosas concesiones, entre ellas reunirse una vez al año.
La Unión como tal es una institución formada fundamentalmente por los ricos-hombres, que crean una hermandad para mantener sus privilegios, franquezas y libertades y las cartas de donaciones y cambios que tenían con el rey don Jaime y los reyes pasados.
Alfonso III el Franco, hijo y sucesor de Pedro III, jugará a quitar y dar concesiones a los unionistas en función de la fuerza que dispone en cada momento, bien por los fieles de los que se rodea y contrarrestan la acción de los unionistas, bien porque la situación internacional se vuelve en su contra y tiene que plegarse a lo estipulado. Se verá obligado bajo su reinado a conceder el Privilegio de la Unión y se comprometerá a reunir anualmente Cortes.
La Unión en este caso se abroga el derecho de nombrar diversos cargos de la casa real, no ya a simples consejeros. Se da aunque no se logra, para la formación de Cortes, una situación parecida a la que será Diputación del General, con representación cuando se planteen asuntos de interés general de 4 ricos-hombres, 4 mesnaderos, 4 caballeros aragoneses, 2 valencianos y 9 representantes de las ciudades.
La Unión defiende los derechos de los ricos-hombres frente al monarca y los de Aragón como cabeza de la Corona, sus intereses les llevarán a estar de un lado o de otro, especialmente cuando hay disparidad entre miembros de la familia real o por sentirse desplazados del Consejo Real por los barceloneses y rosellonenses tras la anexión de Mallorca.
Por tanto los sucesores de Alfonso III, que en 1288 tuvo que conceder el Privilegio de la Unión, Jaime II, Alfonso IV y Pedro IV el Ceremonioso, no tendrán más remedio que jurar los fueros del reino para que se invistieran y fueran reconocidos como reyes de Aragón.

Hasta que Pedro IV vence a los unionistas en 1348 en la Batalla de Épila, el mismo año en que se declara por primera vez la peste negra y en una irónica crónica declara que la Unión ha muerto y que bien la han llorado él y sus partidarios, por el humo que echaba la hoguera donde ardían, después de rotos con el puñal los privilegios y sello de la Unión.
Por este hecho, Pedro IV, fue conocido aparte de El Ceremonioso (por lo excesivamente legalista que era), como El del Punyalet porque al parecer se hirió con el puñal mientras rompía las hojas del libro donde constaban los privilegios de la Unión.
Sin embargo, como compensación a la pérdida de los fueros de la Unión, establece unos que limitan el poder real y otorgan algunas garantías al pueblo.
La aceptación de límites por parte del Rey era pieza clave en una política conciliadora en respecto a los extremismos de la Unión.
Utebo 29 de julio 2011

lunes, 18 de julio de 2011

REY: ALFONSO III DE ARAGÓN (1265 – 1291)

Alfonso III de Aragón, apodado el Liberal o el Franco, nació en Valencia en 1265. Era el hijo mayor del matrimonio del Rey Pedro III de Aragón y de  Constanza de Sicilia, hija de Manfredo I de Sicilia.
A la muerte de su padre heredó los territorios de la Corona de Aragón, mientras que su hermano Jaime II de Aragón heredó el Reino de Sicilia.
Fue rey de Aragón, de Valencia y conde de Barcelona entre 1285 y 1291, y rey de Mallorca entre 1286 y 1291.
Jurado rey el 2 de febrero de 1286 en la ciudad de Valencia.  Posteriormente fue coronado rey de Aragón en la catedral de La Seo de Zaragoza, el 9 de abril de 1286 por el obispo de Huesca, ante la ausencia del arzobispo de Tarragona, que es quien debía coronar a los reyes de Aragón desde tiempos de Pedro II, aunque de hecho ningún rey de Aragón fue coronado por este cargo eclesiástico.
Entre los hechos más relevantes de su reinado citaremos:
  • La expansión por el mar Mediterráneo, comenzando por la conquista de Mallorca e Ibiza. Conquista de Menorca
  • La firma del Tratado de Tarascón por los conflictos derivados por la posesión de Sicilia
  • Los conflictos con la nobleza aragonesa fueron los aspectos más significativos de su reinado.

1 La expansión por el Mediterráneo
Alfonso III comenzó sus actos de gobierno en el año 1282, en que se hizo cargo de  los reinos de su padre cuando este marchó a la conquista de Sicilia, para posteriormente hacerse cargo del gobierno del reino  de Sicilia.
En 1285 participó en la defensa de los condados Pirenaicos frente al ataque de Felipe III de Francia y Carlos de Valois (rey nombrado por el papado). Una vez derrotados los franceses y en vista del apoyo prestado por el Rey Jaime II de Mallorca , hermano de Pedro III, este le declaró la guerra.
Así pues Alfonso III entre 1285 y 1286 conquistó por encargo de su padre las islas de Ibiza y de Mallorca a su tío Jaime II de Mallorca, quedando el reino de Mallorca como tributario del de Aragón.
De hecho cuando Pedro III falleció en Villafranca del Penedés, su hijo Alfonso se encontraba en Mallorca al mando de una expedición.
Ya como rey de Aragón preparó la expedición para tomar la isla de Menorca al almojarife  Abû’Umar.
En las Cortes celebradas en Huesca el 18 de octubre de 1286 convocó a sus súbditos en Salou para desde allí partir a la conquista de la isla.
Menorca había sido tradicionalmente vasallo de Aragón desde los tiempos en que Jaime I conquistó Mallorca en 1231, pero el rey de la isla fue acusado de aliarse con Túnez e indirectamente con Francia y de dar apoyo a diversas plazas norteafricanas, además de haberse convertido en  refugio de piratas que entorpecían el comercio.
Las fuerzas reunidas en Salou -que se calcula que tomaron parte en la expedición- contaban con unos 20.000 hombres y más de 100
El 22 de noviembre salieron las naves hacia Mallorca donde hicieron escala hasta después de Navidad.
La expedición llego a Mahón el día 5 de Enero de 1287 y desembarcaron el 17 de Enero (Actualmente se celebra el día de Menorca)
Una vez derrotadas las tropas musulmanas replegadas en el castillo de Sent Agáyz (Santa Águeda) El 21 de enero se firmaron los Pactos de Sent Agáyz, por los que los habitantes de la isla pasaban a ser siervos del rey de Aragón y todos sus bienes, excepto las ropas, incautados a menos que pagaran siete doblas y media de oro en el plazo de seis meses. Los que no pudieron pagar fueron vendidos como esclavos en mercados del norte de África,
La isla quedó despoblada, sus tierras fueron repartidas entre la nobleza y la repoblación corrió a cargo de gentes de los condados, de la actual Cataluña. Alfonso III permaneció en Ciudadela durante 45 días, donde dictó las directrices para el gobierno de la isla y mandó construir la Iglesia Catedral sobre la antigua mezquita, aunque su construcción empezó alrededor de 1300 cuando Alfonso III ya había fallecido

2 Firma del Tratado de Tarascón
Recordemos que el Papado había excomulgado con anterioridad a los reyes de Aragón, hasta que el reino de Sicilia pasara a manos de quien él consideraba como justo, donó el reino de Aragón a Carlos de Valois e impuso censuras eclesiásticas
Sus mayores problemas en el escenario internacional fueron su conflicto frente a Francia, los Valois y el Papado por los derechos de su hermano Jaime sobre Sicilia, al que en primera instancia apoyó pese a las presiones extranjeras
En el conflicto de Sicilia con el Papado y Francia, Alfonso ordena expediciones navales al mando de de Roger de Lauria, Bernat de Sarriá y Berenguer de Vilaregut.
Para dar respuesta a la situación de conflicto Alfonso III, recibió a los embajadores del Papa y de los reyes de Francia e Inglaterra que pedían la liberación del príncipe de Salerno, futuro Carlos II de Anjou, llamado ‘’el cojo’’, al que su padre había hecho prisionero.
Alfonso dejó en libertad a Carlos el 29 de octubre de 1288 haciendo que renunciara al reino de Sicilia en favor de su hermano Jaime y dejando de rehenes en Barcelona a sus dos hijos, Luis y Roberto.
Para evitar la confrontación con el Papa y Francia, en 1291 se firma el Tratado de Tarascon, por el cual se renuncia a Sicilia y a cambio se levanta la excomunión sobre los reyes aragoneses, Francia renuncia a entrar en los territorios de la Corona y se le concede a Aragón, la posibilidad de conquista de las islas de Córcega y Cerdeña.
La ocupación efectiva de Cerdeña se inició en 1323 y fue lenta y costosa (se la llamó 'tumba de aragoneses') pero Córcega no llegó nunca a ser conquistada.
Puesto que Jaime no renunció al trono de Sicilia, se avecinaba un nuevo conflicto, que no se produjo por la repentina muerte de Alfonso III.
Como consecuencia de la muerte del Rey Alfonso III, la isla de Sicilia pasa a ser gobernada por una dinastía derivada aragonesa ya que queda como rey Fadrique, que era hermano de Alfonso III y Jaime II de Aragón.
Esta dinastía derivada volverá al tronco de la Corona de Aragón con Martín I el humano y con Fernando I de Trastámara.

3 Conflicto con la nobleza aragonesa
Recordemos que en 1283 Pedro III tenía una situación de debilidad interna por los problemas en Sicilia. Eso fue aprovechado por los nobles, villas y ciudades de Aragón para hacerle firmar el Privilegio General por el cual tuvo que jurar los fueros, se estipuló que una vez al año se debían reunir cortes en el reino de Aragón, quedaron eximidos de seguir al rey en las conquistas ultramarinas y se concedieron otros beneficios.
La ambición mediterránea del Rey Alfonso III, provocó un desánimo en la nobleza aragonesa que se sintió desplazada, por ejemplo, por ser proclamado rey en Valencia, antes de la jura de los Fueros y que vio cuestionados sus privilegios ante el triunfo de la monarquía.
Las Cortes celebradas en junio de 1286 en Zaragoza y las de octubre del mismo año en Huesca acabaron con represalias y acciones militares entre la monarquía y los nobles, que amenazaron con dar el trono a Carlos de Valois, al que el Papa había nombrado como soberano de los reinos de Pedro III.
Debido a las circunstancias Alfonso III se vio obligado a firmar el Privilegio de la Unión (1287). Las exigencias con este privilegio eran más radicales y difíciles de cumplir, ya que debía entregar varios castillos y concedía que los nobles pertenecientes a la Unión y los ciudadanos de Zaragoza no podían ser apresados y juzgados si no lo hacía el Justicia. También se obligaba a la reunión anual de Cortes, de donde saldría elegido el consejo del rey para gobernar y administrar los reinos de Aragón, de Valencia y de Ribagorza.
Si el rey obraba en contra de lo estipulado en este documento, los nobles podían “desnaturarse” (negar la obediencia y elegir otro soberano sin incurrir en nota de infidelidad).
Esta condición dio motivo a Alfonso III a decir: “Que había en Aragón tantos reyes como ricos-hombres”

Sucesión
 El 18 de Junio de 1291 Alfonso III moría antes de tener descendencia  con su esposa Leonor de Inglaterra, (,hija de Eduardo I de Inglaterra y Leonor de Castilla).
Contrajo matrimonio por poderes con la infanta Leonor El matrimonio se celebró el 15 de agosto de 1282 en Barcelona pero no llegó a consumarse, ya que cuando estaba preparando los esponsales sufrió un infarto glandular que le trajo la muerte en tan sólo tres días.
Falleció el 18 de junio de 1291 a los 27 años de edad en la ciudad de Barcelona sin dejar descendencia, dejando el trono a su hermano Jaime de Sicilia, desde ahora Jaime II de Aragón.
Y el reino de Sicilia al hermano de ambos (Alfonso y Jaime) Fadrique.
Alfonso III fue sepultado en el desaparecido Convento de San Francisco de Barcelona, lugar de sepultura de otros miembros de la familia real aragonesa. En 1835 el Convento de San Francisco fue demolido y los restos del monarca, junto con los de la mayoría de las reinas e infantes allí sepultados, fueron trasladados a la Catedral de Barcelona,
.Imagenes.
Alfonso III por Manuel Aguirre
Corona de Constanza.
Utebo 18 de Julio 2011

lunes, 11 de julio de 2011

Pedro III y La Unión

En los primero 25 años del siglo XIII , se producen una serie de cambios en Aragón. El avance de la reconquista propicia una mejora en el terreno económico para los campesinos, debido a la emigración que se produce al Levante. Esto suponía una mejora para los que quedaban, ya que disponían de más tierras y a la vez había menos mano de obra lo que obligaba a los nobles a suavizar las relaciones con sus vasallos.
Las desavenencias del Rey con los nobles y ricos-hombres de Aragón comienzan con Pedro II, incrementándose con el rey Jaime I y con el rey Pedro III la situación se complica más.
La sociedad Aragonesa replantea sus relaciones entre los grupos sociales y de las clases altas con el Rey.
Las mejoras sociales se vieron truncadas con la política real de frenar la emigración aragonesa al levante y fomentar la de los barceloneses.
Los señores de Aragón comienzan una etapa de conservación de sus propios privilegios, basada en mantener el régimen arcaico, situación que permanece hasta finales del siglo XV.
El conjunto del Reino experimenta un alto desarrollo urbano, lo que da lugar a un nuevo grupo social, ubicado principalmente en Huesca, Jaca y Zaragoza cuya fuerza se basa en el poder económico, basada en la actividad mercantil y artesana de donde se han autoexcluido los nobles, aparece la burguesía, que invierte las rentas obtenidas en la compra de bienes inmuebles.
Esta burguesía presenta intereses políticos muy relacionados a los de la nobleza, relación que se incrementa al realizarse matrimonios entre la nobleza y la nueva clase social, que cada vez se distancia más de la monarquía.
Las pretensiones de los monarcas chocan con la defensa de los privilegios por parte de los grupos dirigentes, hasta el punto que al final del siglo XIII se impone al Rey el juramento de los fueros, usos y privilegios. La nobleza no solo quiere intervenir en la corrección de los abusos de la administración, sino que tras la muerte de Jaime I  “El Conquistador” trato de arrebatar una parte del poder ejecutivo e influir en la política exterior del Reino de Aragón
Los ricos hombres se consideran con derecho para representar, mejor que el rey y el resto de la sociedad, los intereses de Aragón, erigiéndose en portavoces del Reino, pero sin por ello atender a las necesidades reales de los decían eran sus representados.
El reinado de Pedro III “El Grande” se caracteriza por una ruptura con el tradicionalismo impuesto por su padre, en el campo internacional y en las relaciones con la nobleza.
Es durante este reinado, de Pedro III cuando mas aparece la separación de Aragón con el resto de territorios de la Corona Aragonesa.
La llegada al trono de Pedro III, se produce con una amplia experiencia política, pues cuenta con 36 años de edad y ha ejercido funciones reales, conoce muy bien sus territorios y sus problemas, No se titula rey de Aragón, ni toma decisiones, hasta jurar los fueros y ser coronado rey en Zaragoza.
El año 1282 Pedro III emprende la conquista de Sicilia, basándose en los derechos sucesorios, de su mujer. Constanza hija del Rey Manfredo) y el petición de los sicilianos que se habían sublevado contra los franceses de Anjou.
Los grupos dirigentes de Aragón no se oponían a la campaña, pero si se desentendían de ella, pues para ellos no representaba un incremento de patrimonio y la consideraban  como una cuestión dinástica, para ellos Pedro actuaba como soberano de Barcelona y su inclinación por el Mediterráneo.
Las consecuencias inmediatas de la conquista de Sicilia, por parte del Rey de Aragón fueron inmediatas por parte del papado;
El papa Martín IV respondió a la coronación siciliana de Pedro III con su excomunión (9 de noviembre de 1282) y su deposición como rey de Aragón (21 de diciembre de 1283), ofreciendo la corona al segundo hijo del rey de Francia, Carlos de Valois, a quien invistió el 27 de febrero de 1284, y declarando una cruzada contra Aragón. Todo ello basado en la infeudación del reino de Aragón realizada por el Rey Pedro II.
La situación en la que se encontró Pedro III era totalmente inestable, ya que no sólo tenía que enfrentarse a la invasión francesa que se preparaba al norte de los Pirineos, sino que tuvo que hacer frente a graves problemas en el interior de sus reinos surgidos antes las necesidades económicas que provocó la conquista de Sicilia.
La consecuencia de todo ello fue el enfrentamiento armado con el Rey de Francia en suelo aragonés
Carlos de Valois, aliado con Jaime II de Mallorca, invadió por Gerona, para hacerse con los reinos de Pedro, y llegó a sitiar la ciudad de Gerona; pero la resistencia de las diferentes ciudades  y la superioridad naval, cuando la flota aragonesa retornó de Sicilia, al mando de Roger de Lauria, que infligió a la escuadra francesa una derrota total en las islas Formigues,  permitieron rechazar la invasión (1285) en esta parte del Reino (Corona) de Aragón.
El otro frente de invasión se produjo a través de Navarra, la defensa realizada en la propia frontera impidió el avance francés, por lo que Pedro III inició los preparativos para atacar en la propia Navarra.
La convocatoria de tropas se cursó a todos los hombres de armas del Reino. A esta convocatoria acudieron diez ricos hombres, cinco mesnaderos y las milicias de 15 concejos. Los que acudieron a la convocatoria se encontraban confabulados para plantear al Rey una serie de quejas y reclamaciones, que si no eran satisfechas inmediatamente, significaría el abandono de la campaña. Las reclamaciones se fundamentaban en el mantenimiento de los privilegios, la no exigencia de nuevos impuestos y que el rey debería aconsejarse de ellos..
Pedro III se negó diciendo “hasta el momento había actuado por si en los asuntos, ahora no tenía necesidad de sus consejos” Tampoco admitió la consideración de sus peticiones para después de la campaña.
Los aragoneses ante la negativa de su Rey y las circunstancias de este, excomulgado y destronado por la Iglesia, se negaron a emprender la expedición. Reuniéndose en Tarazona donde se juramentaron para actuar unidos frente al Rey.
Una vez establecida esta junta de Tarazona comienza un movimiento de participación municipal, aunque el Rey trato de que fuera un movimiento de los Nobles, en las cortes de Zaragoza de 1283, se encuentra con que el movimiento se ha extendido a los municipios, pues las reclamaciones de los rebeldes, no eran privativas del estamento nobiliar sino que aglutina una serie de intereses generales y particulares de la nobleza y las ciudades. La Unión se convierte en un modo de manifestar lo aragonés frente a la influencia de la Corte sita en Barcelona. Es la reacción de los aragoneses frente  a la Casa de Barcelona, defensora de los intereses de lo nobles y ricos-hombres barceloneses.
Pedro III soluciona los problemas internos concediendo, en 1283, la formación de la Unión aragonesa y prestando juramento al “Privilegio General” que defendía los privilegios de la nobleza; asimismo concedió al Condado de Barcelona la constitución “Una vegada l´any” en las cortes celebradas en Barcelona entre 1283 y 1284.
En realidad las novedades son escasas, en el fondo son confirmaciones de privilegios y costumbres antiguas, su interés es que aparece una nueva forma de establecer las relaciones entre el monarca, asentando una serie de instituciones, que marcarán el futuro político del Reino en los siglos venideros.
La situación de Pedro III desde el otoño de 1284 se complica, aparece una nueva amenaza de invasión en el Midi, se nombra a Carlos de Valois como Rey de Aragón y sufre el abandono internacional. Esta situación afecta a la Unión rompiendo su unanimidad inicial, apareciendo un grupo partidario de apoyar al Rey en defensa del Reino.
Solucionados los problemas interiores, Pedro III pudo centrar su atención en la invasión francesa, derrotándolos primero en mar, luego en Gerona y  a continuación una derrota en tierras navarras, en el barranco de las Panizas, cuando las tropas francesas se retiraban en Navarra.
La Unión ha adquirido estructura y organización que le permite ser una fuerza activa que aspira a dirigir y gobernar, llegando a legislar, en asuntos que hasta entonces eran incumbencia del Monarca, arrogándose el derecho a convocar las tropas del reino para actuar contra su Rey.
La muerte de Pedro III en 1285 y la llegada al trono de su hijo Alfonso III va a significar un mayor recrudecimiento de la Crisis.

Los unionistas más radicales vuelven a plantear la lucha en toda su extensión.
Imagenes:
Retrato del Rey Pedro III
Batalla de las Panizas (Mariano Barbasan)
Sepulcro de Pedro III

Utebo 11 de Julio 2011

domingo, 19 de junio de 2011

REY: PEDRO III de ARAGÓN

En el Reinado  de Jaime I el Conquistador, se fragmenta el Reino de Aragón, deshaciendo, el principio que venía desde la Reina Petronila de “totum regnum Aragonense” .
A su muerte en 1276 sus hijos reciben en Testamento el siguiente reparto del Reino:
  • A su primogénito Pedro: Reino de Aragón, Reino de Valencia y  los Condados que integrarán "Cataluña".
  • Jaime Recibe el Reino de Mallorca, los condados de Rosellon y Cerdeña y el Señorío de Montpellier
El Rey Pedro III de Aragón, nació en Valencia en el año 1240 y murió en Villafranca del Penedés el 2 de Noviembre de 1285.
Era hijo legítimo de Jaime I el conquistador y su segunda esposa Violante de Hungría. Fue conocido como Pedro III el Grande. Fue el Rey Pedro I de Valencia y el Conde de Barcelona Pedro II
Casado el 13 de junio de 1262 en la catedral de Montpellier con Constanza de Hohenstaufen, hija y heredera de Manfredo I de Sicilia,
Fue el primer rey que se coronó  solemnemente en Zaragoza y no quiso utilizar el título de rey hasta no recibir la corona, tal vez para dejar bien claro que no la recibía de la Santa Sede, como símbolo de vasallaje. Es decir cancelaba de esta manera el vasallaje concertado por su abuelo Pedro II con el papado.
Los primeros años del reinado los ocupó en campañas contra los musulmanes valencianos. Aunque todo su reinado se centró en la expansión de la Corona de Aragón por el Mediterráneo y para ello aprovechó su matrimonio con Constanza para reivindicar la corona siciliana.
Sicilia se encontraba desde 1266 bajo la soberanía de Carlos de Anjou quien contaba con el apoyo del Papa Clemente IV. Aunque por línea sucesoria le Corona de Sicilia recaía en Constanza, la reina ofrecio refugio en Aragón a los fieles partidarios de su padre, las familias Lanza, Lauria y Prócidas.
Pedro III empezó a planificar la toma de Sicilia, para ello realizó alianzas con Castilla, Portugal, Inglaterra e Imperio Bizantino.
En Aragón tal preparación se tradujo en el aumento de la presión fiscal, con el fin de obtener dinero y vituallas destinados a la flota que se preparaba al efecto.
En 1282, una embajada de sicilianos, enemigos de la dominación angevina, le ofrecieron el trono. Pedro III se decidió entonces a realizar la ocupación, La flota aragonesa partió de la Península en junio de 1282, en medio del mayor secreto. Tocó la costa tunecina antes de poner rumbo a Sicilia.
Pedro III desembarcó en Trápani (30-VIII-1282), ocupando rápidamente la isla.
Pedro III  fue coronado rey de Sicilia en la ciudad de Palermo.
Inmediatamente envió una embajada a Carlos de Anjou, que se encontraba en Mesina, instándole a reconocerle como rey de Sicilia y a abandonar la isla.
La derrota de la flota angevina en Nicoreta, a manos del almirante Roger de Lauria, obligó a Carlos de Anjou a dejar Mesina y refugiarse en su reino de Nápoles.
El papa Martín IV respondió a la coronación siciliana de Pedro III con su excomunión (9 de noviembre de 1282) y su deposición como rey de Aragón (21 de diciembre de 1283), ofreciendo la corona al segundo hijo del rey de Francia, Carlos de Valois, a quien invistió el 27 de febrero de 1284, y declarando una cruzada contra Aragón.
La empresa siciliana suscitó la oposición del reino de Aragón: no sólo por la presión fiscal, que casi siempre se hacía contra fuero, sino también, y principalmente, porque era una empresa extraña a los intereses del reino, capaz de proporcionarle más daño que beneficio, sobre todo a causa de las implicaciones eclesiásticas —el reino fue puesto en entredicho— e internacionales que se iban produciendo. Ese peligro se hizo patente cuando los franceses atacaron desde Navarra.
Los aragoneses reaccionaron formando la Unión, iniciada en Tarazona y consumada en Zaragoza, en octubre de 1283, de la que formó parte la mayor representación del reino que se había conocido, tanto de la nobleza como de ciudades, villas y aldeas. Juntos, lograron hacer jurar al rey el Privilegio General, que suponía la institucionalización del pactismo  y otorgaba una amplia participación en las Cortes a los representantes de los estamentos, amén de otras concesiones y compromisos del poder real, tales como el de jurar todo ello al comienzo de cada reinado, antes de poder ejercer jurisdicción alguna como rey.
Tales concesiones se extendieron también a Valencia, y después a Cataluña, resultando un sistema político similar para toda la Corona.
Otras cuestiones viejas, como la pretensión de los aragoneses de imponer su fuero en Valencia, se replantearon ahora, obteniéndose, al menos, que los nobles de Aragón allí afincados se rigiesen por su propio fuero.
Tras estos acuerdos, a los que el rey había accedido de mala gana, aminoraron las tensiones internas, que nunca desaparecieron del todo, y Pedro III pudo dedicarse a los problemas exteriores.
La situación militar en Sicilia, bajo la experta mano de Roger de Lauria evolucionaba favorablemente.
En 1284 caía prisionero el príncipe Carlos de Salerno, hijo de Carlos de Anjou y gobernador de Nápoles.
En España, ese mismo año, el rey conseguía la anexión de Albarracín al Reino de Aragón, previo acuerdo con Castilla.

domingo, 12 de junio de 2011

Jaime I y el nacimiento de Cataluña

Jaime I se caracterizó por su mala relación con los nobles y ricos-hombres de Aragón, que incluso llegaron a apresarle en Zaragoza y lo retuvieron durante un mes en la Torre de La Zuda.
El Rey prácticamente trasladó su corte a la ciudad de Barcelona.
Jaime I no tuvo en cuenta que la unidad del Reino de Aragón estaba cimentada y no dudo en separar Aragón del resto de condados (lo que conocemos como Cataluña) y territorios.
De esta manera entrego a su hijo primogénito (nacido de su primera esposa Leonor de Castilla) Alfonso, Aragón. A los hijos tenidos con su esposa, Violante de Hungría les entrega: A Jaime el reino de Valencia y el resto de territorios a Pedro.
No se contento con esta división sino que estableció fronteras para Aragón, poniendo la frontera en el Cauce del Cinca.
En un principio Lérida la adjudicó a Aragón, para posteriormente adjudicarla a los territorios condales.
Esto no fue aceptado ni por Aragón ni por los ilerdenses, provocando un revuelta, en la que Castilla se puso al lado de Alfonso y que sólo la muerte de este logró apaciguar.
Esta solución no llegó a culminarse debido a la muerte de Alfonso de Aragón,
El testamento definitivo del Rey Jaime I el Conquistador fue como sigue:
A Pedro III Aragón, Valencia y “Cataluña”, Jaime recibe Mallorca y los condados de Rosellón , Cerdeña y el señorío de Montpellier.
Para la denominada Corona de Aragón el daño estaba hecho. La existencia conjunta del Reino de Aragón y los condados (Cataluña), que duraba ya más de 100 años, se ven enfrentadas.
A esta situación se añade la creación por parte de Jaime I de dos nuevos reinos, Valencia y Mallorca, que no se corresponden con las necesidades ni el espíritu del momento del Reino de Aragón.
Esta situación fragmenta el Reino, que pasa de ser un conjunto de territorios complementarios en su economía y funcionalidad, se convierten en cuatro territorios, que coexisten gajo un mismo soberano, pero si ideales comunes,
Podemos decir que con la política interior y exterior de Jaime I el Conquistador se crea la denominada “Cataluña” y la Corona de Aragón.
Podemos afirmar que este REY fue el más antiaragonés de la Historia
Mapas  1 Al inicio del Reinado de Jaime I y 2 final del reinado

jueves, 9 de junio de 2011

El REINADO DE JAIME I DE ARAGÓN

Su reinado abarca desde 1213 hasta 1276, siendo la faceta conquistadora su principal característica. De aquí su sobrenombre de El Conquistador.
Jaime I inició su reinado con cinco años, en manos del hombre que había derrotado a su padre, la nobleza aragonesa, con la intervención Papal, consiguieron liberarle de su cautividad.
El joven rey fue entregado al maestre del Temple, que lo recluyo en el castillo de Monzón, tras ser jurado Rey pos sus súbditos en Lérida. Ejercía la autoridad real su tío abuelo Sancho junto con un consejo de regencia.
A los nueve años deja Monzón y se viste de militar, a los doce es casado con Leonor, hija de Alfonso VIII de Castilla. A los quince tras varios fracasos guerreros es apresado por los ricos-hombres de su reino. A los dieciocho debe sofocar una revuelta de su nobleza, a los veinte consigue la anulación de su matrimonio, del que tenia ya un hijo, una vez reconocido este como su sucesor emprende la conquista de Urgel, junto a la condesa de Aurembiaix (su amante). A los veintiuno conquista Mallorca.
Aunque militarmente no fue un gran estratega, ya que obraba a impulsos sin proyectar sus campañas ni medir sus fuerzas y recursos, la extrema debilidad musulmana, debida a la derrota sufrida en Las Navas de Tolosa, es lo que hace que las campañas emprendidas por Jaime I sean un éxito.
Para el reino de Aragón supuso un gran éxito la conquiste de Mallorca, Valencia y la pacificación de Murcia y eso le sirvió para ser conocido como Jaime I el conquistador.
La s primeras batallas fueron un auténtico fracaso, la primera intervención fue la de Peñíscola y la abandona para dedicarse personalmente a la toma del condado de Urgel, permitiendo a los señores de Aragón la continuación de la reconquista, otorgándoles cuantas tierras, castillos, villas y demás tomen a los moros.
La conquista de las baleares y en especial Mallorca fue financiada por el condado de Barcelona, siendo un rico-hombre quien le propuso la empresa, resaltando el interés comercial del condado en el Mediterráneo. Las Cortes de Barcelona ofrecieron un “bovaje” extraordinario, mientras el Reino de Aragón desatendía la llamada real, y las Cortes de Aragón le propusieron la conquista de Valencia..
La campaña de Mallorca, en la que Jaime I invirtió todos sus recursos fue rápida. En septiembre de 1229 salió la flota de Salou y a finales de año se conquistaba la isla. Aragón participo con un grupo de caballeros (Beltrán de la Naja, Pedro Cornel, Jimeno de Urrea, Pedro Pomar y otros , después cuando el ejercito es atacado por la pesta Aragón se suma a la toma y sofoque de las rebeliones o puntos de resistencia y es de destacar las figura de Rodrigo de Lizana, Ato de Foces y Blasco de Maza.
La isla se repobló con personas procedentes del Condado de Barcelona, destacando la ausencia de ciudadanos y burgueses de Aragón. Las islas baleares fueron conquistadas plenamente en 1287 bajo el mandato de Alfonso III.
La conquista de Valencia, era una vieja aspiración de Aragón, ya que era considerada la forma natural de expansión y tras el abandono de Jaime I en Peñíscola, aparece como operación privada de los nobles aragoneses, concesión real hecha en 1232.
Es de destacar el caballero Blasco de Alagón, que toma la fortaleza de Morella, considerada como plaza fuerte inexpugnable, a continuación Jaime I considera la empresa como empresa real
El rey quiere que participe todo su reino para lo cual convoca a Cortes a todos los prelados, nobles y concejos de Aragón y sus condados, obtiene la bula papal de Cruzada y cita a las tropas en Teruel para la Pascua de 1237.
A la convocatoria aparece Guillén de Agulló de Lérida, y los nobles aragoneses Jimeno de Urrea, Pedro Fernandez de Azagra, Artal de Alagón, y Pedro Cornel, junto al maestre del Hospital, el comendador de Alcañíz y los concejos de Daroca, Teruel, Alcañíz, Castellote y Zaragoza. Como puede verse hay una división entre Aragón y los condados.
En el mes de abril de 1238 se cerca Valencia y el 28 de septiembre es conquistada. La reconquista se había realizado pero al rey se le plantea el problema de que hacer con este nuevo territorio.
Hemos de recordar que las relaciones de Jaime I con los nobles aragoneses no era buenas, Huesca, Teruel y Zaragoza , en 1225 forman una confederación que llega a tomar preso a Jaime I y su esposa y los tienen confinados en  el Torreón de La Zuda (Zaragoza) durante un mes. A raíz de estos hechos Jaime procura mantener a la nobleza aragonesa en la conquista de Valencia, trasladando la residencia de su reinado a la Ciudad de Barcelona.
Por todo ello una vez conquistada Valencia Jaime I se apresura a dar  una nueva ordenación jurídica e instrumentar la repoblación con gentes de todos los territorios de Aragón, principalmente de los condados. Crea el Reino de Valencia en 1240, concediéndole un fuero y unas costumbres particulares a todos los territorios ganados, esto provoca la reacción de los nobles de Aragón que abandonan Valencia.
El choque entre el Rey y la nobleza aragonesa se produce en 1264 cuando son convocada s las Cortes en Zaragoza para recabar auxilio económico y militar en la campaña de Murcia en apoyo a su yerno el rey Alfonso X el sabio.
La respuesta a la petición, según se recoge en la Crónicas fue rápida y tajante:
“Los ricos hombre y caballeros nos envían para manifestaros que la demanda que vos les hicisteis no se la hizo rey alguno y que antes de acceder a ella preferirían perder todo cuanto tienen.”
Seguidamente los reunidos en Cortes decidieron abandonar al Rey  y congregarse en Alagón, donde se juramentaron contra las medidas que pudiera emprender el monarca contra ellos.
Como puede apreciarse la situación se convierte en una verdadera guerra civil. Jaime I se ve presionado por su hijo Pedro y  su otro hijo bastardo, Fernando Sánchez de Castro que agrupa a los rebeldes. El resultado es trágico el infante Pedro derrota a su hermanastro, que cae preso y es ahogado en las aguas del rio Cinca en junio de 1275, manifestando el Rey en su Crónica “de la cual cosa nos alegramos por cierto”
Un año después muere en Julio de 1276 el rey Jaime I el Conquistador y su herencia se reparte entre sus dos hijos legítimos, Jaime recibe Mallorca, los condados de Rosellón, y Cerdeña, junto con el señorío de Montpellier. El Rey Pedro III de Aragón recibe el Reino de Aragón el de Valencia y el resto de condados y territorios.
Fotos: Escultura ecuestre de Valencia y Torreon de La Zuda (Zaragoza)

miércoles, 18 de mayo de 2011

REY JAIME I "EL CONQUISTADOR"

Hijo de Pedro II el Católico y de María de Montpellier, era el heredero de dos importantes linajes: la Casa de Aragón y el de los emperadores de Bizancio, por parte de su madre.

Nació en Montpellier, 2 de febrero de 1208 y murió en Alcira, 27 de julio de 1276.
Fue rey de Aragón  y conde de Barcelona entre los años 1213 y 1276, También fue rey de de Valencia  desde 1239 al 1276, Rey de Mallorca de 1229 a 1276, Señor de Montpellier entre 1219 y 1276,  Conde de Rosellón y Cerdaña del 1241 al 27 de julio de 1276,
Otros títulos Vizconde de Carladés, Barón de Omeladés, Conde de Urgel (1231-1236), Vizconde de Fenolleda (hasta 1258)

Infancia
Tal y como vimos en el anterior capitulo acerca de su padre Pedro, el matrimonio fue de estado y el Rey trató de anularlo. El Rey Pedro, que acabaría repudiando a la reina, sólo llegó a concebirlo mediante engaño de algunos nobles y eclesiásticos que temían por la falta de un sucesor, y la colaboración de María, haciendo creer a Pedro que se acostaba con una de sus amantes.
Por todo ello podemos afirmara que tuvo una infancia difícil Su padre rechazó al pequeño Jaime desde su nacimiento y no lo conoció hasta que contaba con dos años de edad.
A esa edad, el rey hizo un pacto matrimonial para entregar a su hijo Jaime a la tutela de Simón, Señor de Montfort, para casarlo con la hija de éste, Amicia, para lo cual el niño iba a ser recluido en el castillo de Carcasona hasta los 18 años.
Al morir su padre en la cruzada albigense (1213), en la batalla de Muret, Simón de Montfort se resistió a entregar a Jaime a los aragoneses hasta después de un año de reclamaciones y sólo por mandato imperativo del papa Inocencio III
Durante su minoría de edad, estuvo bajo la tutela de los caballeros templarios en el castillo de Monzón, habiendo sido encomendado a Guillem de Mont-Rodón, junto con su primo de la misma edad, el Conde de Provenza Ramón Berenguer V.
Mientras, actuaba como regente del reino el conde Sancho Raimúndez, hijo de Petronila de Aragón y Ramón Berenguer IV y tío abuelo de Jaime.
Heredó el señorío de Montpellier a la muerte de su madre (1213).
Huérfano de padre y madre, tenía unos 6 años cuando fue jurado en las Cortes de Lérida de 1214.
En septiembre de 1218 se celebraron por primera vez en Lérida unas Cortes generales del Reino de Aragón, en las cuales fue declarado mayor de edad.